Enero 2026

El fruto de la palma caranday, objeto de una investigación del Conicet

El repositorio del Conicet contiene una investigación que se presentó en el marco del III CONGRESO DE ALIMENTOS EN EL SIGLO XXI; 2013 y que corresponde a los investigadores CORREA, A.; TOLEDO, J.; CALANDRI, E.

Este trabajo aborda la factibilidad de usar el fruto de la palma caranday como alimento humano.

El resumen de la investigación señala: «La palma Caranday (Trithrinax campestris), es una especie vegetal endémica de la región mediterránea de Argentina. Se encuentra distribuida en las provincias de Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Salta, Santiago del Estero, Santa Fe, San Luis y Tucumán. Actualmente, los desmontes y quemas de bosques redujeron ostensiblemente el área de distribución de esta especie, fragmentando el hábitat y provocando la pérdida de actividades sustentables que históricamente desarrollaban los pobladores. Es poco conocido el consumo como alimento por parte de los pobladores locales y por ese motivo surgió como objetivo del presente trabajo, el análisis proximal de los frutos de Trithrinax campestris, a fin de establecer sus propiedades alimenticias y proponer el desarrollo de actividades productivas a partir de ellos. Los frutos maduros se recolectaron de tres poblaciones de palma caranday, dos de ellas se encuentran Córdoba, en las localidades de Capilla del Monte y Deán Funes, , y la tercera en San Francisco del Monte de Oro, San Luis. Tanto pericarpio como semilla se secaron en horno eléctrico, entre 80 y 100 ºC, y se pesaron cada una hora hasta obtener peso constante, determinando así su contenido de humedad. Las muestras secas se trituraron en molino de martillo (FRITSCH pulverisette16) y conservaron en bolsas herméticas hasta su uso. Se determinaron proteínas por Kjeldahl, lípidos por extracción con n?hexano, según método de Soxhlet y cenizas por calcinación en mufla (INDEF modelo 273) a 600ºC. Los hidratos de carbono totales se establecieron por diferencia a partir de los porcentajes anteriores (grasas, proteínas, cenizas y humedad). La harina del pericarpio se caracterizó por presentar 3,7% a 5,8% de proteínas, 0,59% a 0,86% de lípidos, 0,02% a 0,03% de cenizas y 93,3% a 95,7% de hidratos de carbono, expresados en base seca. Estos resultados muestran que la harina obtenida del pericarpio posee un alto valor energético en carbohidratos y un buen contenido de proteínas con un bajo nivel lipídico, mientras y escasa presencia de minerales. Estos datos, junto al sabor dulce que lo caracteriza, vuelven a este fruto recomendable para el consumo por la población infantil, tanto el fruto fresco, como su harina, la cual podría destinarse a la elaboración de galletas, snacks, barras de cereal y otros».

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