Enero 2026

Gustavo Visentín: “Soy un tipo feliz con lo que hago”

 

Entrevista de Luisa Heredia
La historia de Gustavo Visentín, el cantor de la Orquesta Provincial de Música Ciudadana que esta noche se presenta en el Teatro del Libertador con el programa Todo Piazzolla (todo agotado y gente pidiendo que se agreguen funciones), es digna de una película de Hollywood. Una historia de resilencia, de derrotas, de superación, que transmuta en el triunfo de la voluntad y del destino de cantor consagrado, como estaba escrito en el Universo, como Dios había planificado este estado de gracia en el que vive. Dueño de una prestancia única, con una voz entre dulce y melancólica que en cada presentación de la Orquesta que dirige Damián Torres desata ovaciones entre el público.
A los 64 años, Visentín vivió dos vidas, por la intensidad y por los obstáculos que tuvo que sortear para ser el cantor de fina estampa que inunda con su voz el Teatro.
En diálogo con Entretenimientos Córdoba, Gustavo Visentín, cuenta cómo surge su amor por el tango, su paso por Grandes Valores del Tango, su premio Revelación Cosquín 1980 y una dura historia de vida que lo tuvo con un grito ahogado en su garganta durante 16 años, tiempo en el que abandonó por completo su carrera de cantor. Y la abandonó cuando estaba en lo mejor de la vida, bueno casi en lo mejor, porque hoy vive en plenitud artística y emocional.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo comienza tu vínculo con el tango?
Gustavo Visentín:
Con mi familia nos vinimos a Córdoba (NdR: son oriundos de Reconquista, provincia de Santa Fe) en el mes de agosto del año 1969, yo tenía 9 años. A mi padre le gustaba cantar, aunque no era bueno cantando pero le gustaba mucho. Probablemente porque mi padre me vio condiciones y porque cantaba en fiestas, empezó a insistirme para que cantara.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cuándo debutaste oficialmente como cantor de tango?
Gustavo Visentín:
Debuté el 16 de agosto del año 1976, se van a cumplir 50 años en un par de añitos más. Debuté en un lugar que se llamba Casino Palace y que estaba en avenida Olmos y Salta, donde hoy hay una Iglesia Universal.
Entretenimientos Córdoba: ¿Casino Palace era un teatro?
Gustavo Visentín:
Casino Palace era un lugar de espectáculos y de cena. Nayib Sales era  un empresario que solía traer artistas  en un momento de declinación absoluta del tango.Era mediados de la década del 70 y el tango se  había convertido en una música de cenáculos;  estaba en plena efusión la música beat, el rock nacional, la música internacional y el tango prácticamente había desaparecido de los escenarios. Y estaban con vida muchísimos grandes cantores y orquestas de tango. Esos artistas venían a actuar al interior porque no tenían trabajo en Buenos Aires. El día de mi debut estaba como número central Edmundo Rivero con la guitarra de Roberto Grela, Alberto Marino, Alberto Morán con la orquesta de Armando Cupo.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo llegaste a debutar en Casino Palace?
Gustavo Visentín: Unos guitarristas que me acompañaban en escenarios improvisados, le hablaron al empresario que organizaba esto, Nayib Sales , un señor que trabajó mucho por el tango y por el espectáculo de Córdoba y en aquellos tiempos me dio la oportunidad de subir al escenerio. Y me escuchó Rivero y ahí lo conocí. Después cuando trabajé en Grandes Valors en Buenos Aires, en el Viejo Almacén hicimos una amistad un poco más intensa. Me dijo que tenía muchas condiciones, que tenía que estudiar pero que no dejara de dedicarme a esto porque tenía una hermosa voz y un modo de interpretar.
Entretenimientos Córdoba: ¿Te acordás qué tangos cantaste el día de tu debut?
Gustavo Visentín: Tarde,
de José Canet y Garúa de Troilo y Cadícamo.  Acompañado por dos guitarras: Juan Cabrera y Ernesto Villalba, a Villalba le decíamos Patita de Catre. Ambos eran acompañante de muchos cantores de la época de oro del tango aquí en Córdoba.
Entretenimientos Córdoba: ¿Después de ese debut cómo seguís?
Gustavo Visentín:
Después comienzo a hacer algunas actuaciones y me presento en el año 1977 en un concurso que estaba organizado por Jorge Arduh porque se iba a armar para las delegaciones del Mundial 1978,  una orquesta conducida por él  y formada por sus músicos tradicionales con una extensión de músicos de la Orquesta Sinfónica para recibir en Redes Cordobesas en la 24 de Setiembre y Roma, _había un lugar de espectáculos enormes_  a todas las delegaciones y brindarles un espectáculo musical.
Ahí fue cuando me hice amigo de Goyeneche, lo conocí a Pugliese, porque vino una enormidad de artistas. Junto con Arduh, yo como cantante de él, debutamos en la televisión a color cuando era la primera transmisión  de un partido del Mundial en Córdoba (Perú – Escocia). Y cuando la cámara enfoca, una de las primeras caras que aparece es la mía porque estaba como cantor estable de la Orquesta de Arduh y tocábamos antes del inicio de cada partido. También con la Orquesta estuvimos  en la inauguración del Chateau Carreras.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo llegaste a estar en la Orqueta de Arduh?
Gustavo Visentín:
Para estar en esa orquesta de Arduh se hizo un concurso entre 600 participantes y gané yo. Además de cantar,  yo trabajaba con mi padre; teníamos un frigorífico. Era un trabajo tremendo. Toda esa época de cantor la hice sin conocimiento técnico de nada porque no tenía tiempo de estudiar.
En 1977 terminé mis estudios secundarios, iba a empezar una carrera universitaria pero lamentablemente no pude. Eran tiempos muy difíciles, teníamos una empresa familiar. Yo tengo sólo un hermano con el que tengo 13 años de diferencia, él es menor que yo, así que trabajábamos mis padres y yo.
Entretenimientos Córdoba: ¿Dónde hiciste el secundario y qué carrera universitaria querías estudiar?
Gustavo Visentín:
El secundario lo hice en el Colegio Dr. Antonio Nores en barrio Yofre, después nos fuimos  a vivir a Villa Esquiú. Tenía ganas de empezar Derecho, hice el cursillo pero no podía por el trabajo en el frigorífico.
Entretenimientos Córdoba: Y llega el Cosquín
Gustavo Visentín: En el a
ño 1979 Me presento para el PreCoquín, gano el Precosquín de Córdoba. En el año 1980 me presento en el Festival de Cosquín. Gano el Cosquín de Tango. Ya me iba y un asistente de Julio Mahárbiz (NdR: histórico conductor de Festival de Cosquín) me dice: “quedate porque creo que te han elegido Revelación del Festival. Si así fue es algo inédito”. Era la primera vez que el Premio Revelación se lo otorgaban a alguien  que era un cantor de tangos. La Revelación surgía entre los ganadores de cada uno de los rubros, había un jurado y el público que elegía una Revelación independientemente del género en el que hubiera participado. Salí revelación y Mahárbiz le comenta esto a Alfredo Gago que era el productor de Grandes Valores  del Tango y como yo ya tenía amistad con Goyeneche, Soldán le pregunta a Goyeneche por mí y le dice: “Este pibe es bárbaro”.
Entretenimientos Córdoba: Y tu carrera se expande a Buenos Aires
Gustavo Visentín:
Empiezo a viajar cada 15 días y a grabar en Canal 9 para Grandes Valores del Tango. Mientras estaba allá el Polaco Goyeneche me invitaba a Caño 14 a hacer un par de temas, y Rivero me invitaba al Viejo Almacén, acompañado por Ernesto Baffa, De Lío.
Esto lo hice durante 1980 y principios de 1981, hasta que ese año mi viejo se enferma y tengo que tomar la decisión de abandonar mi carrera artística o dejar que la empresa familiar se funda, que mis viejos se queden en la calle y que mi viejo se muera. Finalmente mi viejo falleció al poco tiempo y bueno decidí abandonar todo y volver a Córdoba.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo fue abandonar todo?
Gustavo Visentín:
Durante 16 años dejé de cantar. Me ocupe de la empresa familiar hasta el año 1995-1996, luego de varios quebrantos. Eran épocas muy difíciles, había muchas deudas, caída de todas las pymes y no pudimos salvar toda la empresa, salvamos una parte que hasta el día de hoy está alquilada. Se perdió lo principal.
Cuando logramos alquilar algo de lo que había quedado, con ese alquiler en 1996 mi vieja se podía mantener, nosotros con mi hermano podíamos pagar algunas cuotas de refinanciación que nos habían quedado del Banco Social hasta terminar de pagar la deuda. Mi hermano se puso a trabajar como remisero y yo me puse a atender un quiosco ubicado en calles La Rioja y General Paz.  Durante un tiempo hasta que después pudimos armar un quiosquito nosotros.
Entretenimientos Córdoba: ¿Y cómo volviste a los escenarios?
Gustavo Visentín:
Una noche, allá por el año 1997, frente al quiosco estaba la Casona Municipal que ya era un centro cultural. Estaba yo vendiendo unos chocolatines y baja de la Casona la señora de Marcos Marchini, el periodista deportivo. Ellos me conocían porque eran íntimos amigos de Goyeneche y porque iban siempre a espectáculos de tango. Para ese entonces yo ya había desaparecido como cantor. Me dice: “dame un Pall Mall, me mira y me dice  ¿Gustavo?, soy Nena la esposa de Marcos. ¿Qué estás haciendo vos acá?”. Nena estaba con una señora y me dice: “¿Vos sabés quién es ella?, es la esposa de Horacio Ferrer, estamos en la Casona porque hay un homenaje de la Academia Nacional del Tango y está Horacio.  Vení, cómo va a estar atendido un quiosco un cantor como vos”.
Bajó Marcos, me hizo cerrar el quiosco  y me llevó a la Casona. Allí nació la idea de hacer Tango por Tres con Marchini, Hermes Bálsamo y yo.  Marcos glosaba y contaba algunas cosas y nosotros actuábamos e ilustrábamos con canciones. Fue un intento de Marcos y de Hermes para traerme de nuevo.
Luego en 1998 vino Córdoba y el Tango con Efraín Bischoff. Fue un proyecto entre Efraín Bischoff, Marcos Marchini y Hermes Bálsamo para rescatar la obra de los autores de tango de Córdoba que ganó el Premio a la Producción Artística en el año 1997 y con eso hicimos giras por el exterior, grabamos un disco, fue muy exitoso.
Después vinieron algunas cosas más pero entre las complejidades que habían quedado de la vida comercial, vivía un poco de la cuarta al pértigo. Había meses que no tenía ni para pagar un café.
Entretenimientos Córdoba: ¿Y cómo llegás a la Orquesta Provincial de Música Ciudadana?
Gustavo Visentín:
En el año 2001 la Orquesta Provincial de Música Ciudadana estaba integrada por músicos que no habían concursado los cargos. En ese moento el director del Teatro del Libertador era Carlos del Franco y mandó a concursar los cargos para poner la Orquesta como tenía que ser.
Entre los cargos a concursar estaba el de cantor. No sabía si presentarme o no. Estaba en una etapa muy difícil y compleja de mi vida. Estaba inseguro incluso de algunas cosas mías como artista, como cantor, por todo lo que significó estar tantos años sin cantar. Me dijeron mis amigos que me presente y me presnté.
Entre 70 cantores que se presentaron de todo el país, tuve la suerte de ganar. Con un jurdo muy exigente. Estaban: Rubén Juárez, Atilio Stampone, Carlos del Franco y como representante  vocal Gustavo Maldino. Gustavo me contó que cuando yo canté, Rubén lo miró a Atilio y le dijo: “es este”. Gané con 9,60 de promedio.
Entretenimientos Córdoba: ¿Te acordás qué cantaste?
Gustavo Visentín:
Sí, El último round, de Chico Novarro. Después había que cantar un tango impuesto por el jurado, pero no recuerdo cuál era.
Entretenimientos Córdoba: Ahí cambió tu vida
Gustavo Visentín:
Ahí cambió mucho mi vida. Me estabilizó mucho emocionalmente, me puse a estudiar. Ahora estoy con Gerardo Martínez, un groso del Coro Polifónico, un gran docente, un extraordinario cantante lírico y médico además. Un tipo extraordinario que me está enseñando unas técnicas extraordinarias justamente para esta etapa donde uno donde más tiene que estudiar para solventar la declinación biológica natural que ocurre con la voz después de cierta edad. Yo tengo 64 años y hay un declive que es inevitable, pero con técnica y mucho estudio y mucho cuidado y método, se pueden salvar muchas cosas.
Entretenimientos Córdoba: En el escenario se te ve fantástico.
Gustavo Visentín:
En el escenario lo que se ve es porque hay mucho trabajo por detrás, todos los días estudio dos o tres horas con mi voz. O permanentemente haciendo ejercicios a media voz mientras estoy haciendo otras cosas,  porque es la forma de mantener en actividad para que no se atrofie.
Entretenimientos Córdoba: ¿Y cómo está tu presente?
Gustavo Visentín:
Es menos romántico lo que me ha pasado en este tiempo, porque ya no están esas historias tan sentidas. Fue un poquito más normal todo. En este tiempo tuve la suerte de estar bajo la batuta de Leopoldo Federico, Osvaldo Piro, Atilio Stampone. Grabar discos con gente muy importante. Grabé un disco mío muy importante y uno que lo estoy terminando en este momento.
Es una etapa un poco más calma porque el tango en general es un territorio mucho más calmo en este momento.
Entretenimientos Córdoba: ¿Y cómo estás en la Orquesta Provincial de Música Ciudadana?
Gustavo Visentín: E
stoy muy bien en la Orquesta. Me siento muy contenido y además con Damián (Torres) tenemos una relación hermosa y además es una suerte cantar con una formación instrumental como no tiene la suerte casi nadie en el país. Salvo los cantores invitados para la Filiberto para la Orquesta de Tango de Buenos Aires o un par de organismos más. Yo tengo la suerte que en todos mis espectáculos me acompaña una orquesta, con arreglos especialmente hechos para mí. Me siento un cantor de la década del 40.
El otro día le decía a un amigo: no murieron mis apetitos como artista, es que me siento saciado. ¿Y por qué debería moverme de ese lugar? Hay como una especie de forma de crueldad que impuso The American Way of Life, que es esa cosa del éxito, siempre moviéndose.
Yo que pasé momentos muy difíciles en mi vida, de mucho dolor, de mucha angustia, de mucho silencio de mucha soledad en lo artistico, estar en esta instancia y estar feliz con lo que hago para qué me voy a mover de acá. Soy un tipo feliz con lo que hago, subir al escenario, que Damián siga escribiendo para todos nosotros, que canto con una Orquest de la re…. Sabés cómo me envidian los cantores. Disfruto esto. Es esa sensación de estar bien y feliz. Y no siempre en mi vida pude estar bien y feliz.
La admiración que siento por la Orquesta es tremenda. Nos queremos mucho entre todos.Por ahí en las grandes orquestas es más diícil lograr ese engranaje humano. Nos queremos y nos admiramos mucho. Es imposible amar a alguien si no se lo admira primero. Todos tenemos un estado de entrega con lo que hacemos y amamos el tango. Toda esa energía trasunta el escenario, por eso hay tanta emoción. Hay gente que nos viene a saludar porque se emocionaron y es porque se abren las compuertas de una entrega artística que no es muy frecuente.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo hiciste esos 16 años queriendo cantar y queriendo escenario y no poder hacerlo?
Gustavo Visentín:
Fueron muy difíciles. Era un grito ahogado que tenía todos los días. Para el colomo desarrollando una actividad en el frigorífico que no tenía nada que ver con lo artístico. Porque no es que vendía artesanías  o estaba en una casa de antiguedades que de alguna manera tenés un roce con el arte. Era levantarse a las 5 de la mañana, cargar la camioneta para ir a atender los puestos del Mercado Norte y mi roce cotidiano era con carniceros, con canasteros, con mayoristas de la carne. No era un ámbito en el que yo podía llegar a decir, che qué te parece el Aria para Sol de Bach o la Bordona por Troilo. Era una angustia. Me salvaba la música y algunos amigos que me habían quedado de aquel tiempo. Pero era a cuenta gotas.
Entretenimientos Córdoba: ¿Estás en pareja?
Gustavo Visentín:
Estoy en pareja desde hace 11 años con una chica que es coreuta y que además tiene oído absoluto, así que me caza todas las desafinaciones, por eso no la quiero invitar más a que venga a los conciertos (risas). Porque cuando el director me dice ¡perfecto!, ella me dice: “No, en ese momento cuando dice….usted caló un poquito la afinación”. Porque para corregirme me trata de usted. Cuando me da advertencia me trata de usted. Somos muy felices y nos queremos mucho.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo estás para Todo Piazzolla?
Gustavo Visentín:
Muy bien. Voy a hacer Jacinto Chiclana y El Bocha (entre otros temas). El Bocha es una obra  que no grabó Piazzolla estando él en vida, con un texto de Horacio Ferrer. Ferrer toma una historia que ocurrió en Montevideo, es una historia real. Eran dos amigos que trabajaban juntos en un Banco y a la salida del trabajo siempre antes de ir a su casa, iban a tomar un café o una copita de coñac y conversar. Un día muere uno de los amigos y el otro siguió yendo hasta el día de su muerte al mismo lugar y pidiendo dos copas y “conversaba” con su amigo mientras tomaba.  Es una obra maravillosa.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo recordás tu paso por Grandes Valores del Tango?
Gustavo Visentín:
Era un poco pibe en ese momento. Me daba cuenta dónde estaba pero no es lo mismo si me lo preguntás a esta edad. Si vos me decís que tengo que subir a cantar con Goyeneche, con Marino con todos esos tipos, yo no salgo, me quedo escondido. Y salía y me iba bien. Como en todo lo que es el mundo del espectáculo conocí muchas miserias, muchas cosas. Pero a mí me han tratado muy bien, con mucho cariño.
Grandes Valores fue un producto un tanto ambiguo porque fue un fenómeno televisivo y así como sostenía de algún modo la presencia del tango, el problema es que hay que ver cómo lo sostenía también porque en algunos casos lo sostenía con cosas de mala calidad. Porque estaba Abel Córdoba y cantaba con Pugliese el tango Recién y era algo tremendo, o venía Edmundo Rivero y cantabas Las 40 y después venían los pibes que hacían Azúcar, Pimienta y Sal. Era ese desaguisado en el que convivían la Biblia y el calefón. El resultado de eso fue que se entronizó lo peor. Pero tuvo la virtud de sostener el tango y les dio la oportunidad a grandes cantantes para que hagan sus carreras tales como Guillermo Fernández, Luis Filipelli, o Reinaldo Martín. Ya no saldrían más cantantes célebres porque ya era una época que el tango estaba desapareciendo, probablemente la época más áspera del tango.
Entretenimientos Córdoba: ¿Y ahora, cómo está el tango?
Gustavo Visentín:
Es la misma crisis. ¿Cuántos tangos se escuchan en la radio o la televisión? El único programa de tango que había en Córdoba, porque no es que ponía tangos, sino que ensayaba conceptos, articulaciones históricas era el de Américo Tatián en Radio Universidad. Muere Américo y él, que nos preparó a mí y a María Eugenia Acotto durante 25 años para que seamos los sucesores Radio Universidad dijo “no, ya está, ya pasó”.
Me da mucha pena por el sueño de Américo. En Unviersidad teníamos todo servido, teníamos una audiencia que hacía 30 años que lo seguía a Américo. Un público granítico que nos seguía todos los días.  Y eso es un termómetro.
Ramiro Gallo por ejemplo grabó más de 200 temas de él, pero uno más hermoso que otro. Y sus discos son más conocidos en Finlandia que acá. Eso es por la falta de difusión del tango. Te dicen ah pero ya no hay poetas como antes. Sí hay, pero nadie los difunde. En la década del ‘40, ‘50 y ‘60 incluso, las orquestas estrenaban obras todos los días, pero porque además el tango se escuchaba y era un discurso presente en lo social.
¿En qué radio, en qué programa de televisión escuchás un tango? Al tango lo han convertido en música de cenáculo porque los gestores culturales  creen que existe un mínimo público que le interesan estas cosas del pasado. Y no es así.
¿De quién grabó más temas en toda su trayectoria Carlos Gardel? De Cristino Tapia  y de Ciriaco Ortiz. Los dos cordobeses. Gardel grabó como 40 obras de Cristino Tapia y ¿quién sabe eso? ¿Quién sabe quién es Edmundo Cartos o quién es Ciriaco Ortiz? Eso forma parte no sólo de una profunda ignorancia sino también de una subestimación del público. Porque creen que a la gente hay que darle lo que la gente quiere y lo que hay que darle es lo que la gente necesita ver o escuchar.
Una vez tuve una discusión con un funcionario al que le pregunté por qué llevaban la Sinfónica a Urca y  a Carlitos Jiménez a  Villa El Libertador. Es exactamente al revés. Hay que darle opciones a la gente de enterarse de otro mundo artístico.
Por suerte hubo alguien que lo hizo y fue Carlos Del Franco. Llevó la Sinfónica a Villa El Libertador y fue emocionante ver a la gente asombrada frente a esa orquesta. La gente necesita opciones.
Américo Tatian me dijo esto y una vez: a fines de la década del 90, ingresando al siglo 21. La Voz del Inteior hace una encuesta sobre la música que escuchan los cordobeses. En primer lugar el Folklore, segundo el rock, en tercer lugar el tango y en cuarto lugar el cuarteto. Para que vos veas cómo a veces se puede modelar los gustos a partir de algunos intereses.
Entretenimientos Córdoba: ¿Córdoba es tanguera?, teniendo en cuenta que en La Falda se hace el Festival Nacional del Tango
Gustavo Visentín:
Córdoba fue una extraordinaria plaza de tango con boliches llenos hasta bien entrada la década del 70, 80, luego lentamente comenzó un ocaso pero tuvo en esa época era tremendo. Actualmente hay algunas milongas. Sabés hace cuántos años que la Orquesta Provincial de Música Ciudadana no va a La Falda: cinco años, ¿por qué? No tiene explicación.

 

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