Carolina Agüero, la cordobesa que llegó a primera bailarina del Ballet de Hamburgo y asegura que allí se realizó como artista
Entrevista de Luisa Heredia
Carolina Agüero es cordobesa y goza deprivilegio de ser la única argentina en lograr el título de primera bailarina del Ballet de Hamburgo, la meca de John Neumeier. Para la danza, Neumeier es el coreógrafo que desde la década del 70 cambió para siempre la danza en Alemania y el mundo. Sus obras son master pieces de la danza y no hay compañía en el mundo que no anhele tener sus creaciones. Carolina hasta el año 2019 fue estrella en Hamburgo y gozó de ese privilegio que logró con un trabajo incansable y que nació en Córdoba, de la mano de sus primeros maestros: Jorge Tomín e Irupé Pereyra. Luego llegó Teresa del Cerro, sin olvidar que la géneseis de sus primeros pasos de ballet estuvo en el estudio de las hermanas Silvia y Graciela Vilta.
Carolina Agüero está casada con Darío Franconi desde hace más de dos décadas, otro cordobés que también brilló como solista en el Ballet de Hamburgo. Antes, esta dupla estuvo en el Ballet Nacional de Finlandia como primeros bailarines y anteriormente en el Ballet Nacional de Santiago de Chile, Stuttgart y Dresden.
Carolina aprovechó esta visita a Córdoba, junto a su hija Natalia (13) para ver familia y amigos y dar dos masterclases en Danza Viva, centro de formación y estudio para bailarines que dirige Cristina Gómez Comini.
No se cree diva, aunque lo es, porque son contados con los dedos de una mano las bailarinas que llegan a ser primeras en varias compañías de Europa. Resguarda su vida privada de las instantáneas instagrameables porque valora más lo real que lo que se muestra. Perfil bajísimo. Sabe bien lo que quiere, se la ve feliz y realizada. Esta cronista que la recuerda desde esos primeros pasos con Tomín –Pereyra sabe cuánta entrega hay en el camino de Carolina Agüero para gozar hoy de la satisfacción que da cumplir los sueños.
La cita con Entretenimientos Córdoba fue en el Bar del Monserrat, un entorno familiar para Carolina, ya que también tuvo su paso por el Seminario de Danzas de la Provincia y el Ballet Oficial. Aunque Carolina aclara que cuando fue alumna del Seminario todavía funcionaba en las espaciosas aulas de la ex escuela Olmos (hoy Patio Olmos). Hoy el Seminario no goza de esa autonomía sino que comparte salas con el Ballet Oficial.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cuándo te diste cuenta que eso iba a ser tu vida?
Carolina Agüero: Siempre me gustó bailar, moverme. Mi mamá me mandó a los 3 años a folklore porque quería que gaste energías, porque era muy inquieta. La maestra le decía a mi mamá que yo era la más chiquita y me acordaba de todas las coreografías. Eso era en barrio General Paz, me parece. Después nos cambiamos a Alta Córdoba y ahí empecé a hacer clases en la escuela de Silvia y Graciela Vilta y me acuerdo que el logo de la escuela lo dibujó mi mamá a pedido de las maestras. El logo creo que era una bailarina. Luego entré al Seminario.
Entretenimientos Córdoba: ¿A qué edad ingresaste al Seminario?
Carolina Agüero: A los 12 años, ingresé a tercer año. Ahí la conocí a Irupé. Eramos un grupo que íbamos a hacer clases con Tomín e Irupé.
Entretenimientos Córdoba: Época de mucho sacrifio
Carolina Agüero: Sí. Mi mamá hizo muchísimo sacrificio. Tuve la suerte de que siempre me becaron. Me acuerdo que Irupé le decía a mi mamá: mirá, lo único que necesito es que le comprés las puntas. Y las puntas eran bastante caras, inclusive eso era mucho para mi mamá también.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo afrontaban esas dificultades?
Carolina Agüero: Yo le decía a mi mamá: no me compres nada para mí, pero comprame las zapatillas de punta. Y dedicación, porque cuando uno realmente ama esto no lo ve como un sacrificio sino como una dedicación del día a día.
Entretenimientos Córdoba: En ese momento ¿a qué colegio ibas?
Carolina Agüero: En Alta Córdoba iba a un colegio que estaba a la vuelta de mi casa, era un colegio público, mientras estaba en la lista para entrar en las Mercedarias. En segundo grado entré a las Mercedarias e hice hasta el primer año del secundario. Todavía tengo una amiga de esa época. Luego nos cambiamos a Poeta Lugones y los últimos años del secundario los hice en El Salvador, igual mis hermanas.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo te diste cuenta que te querías dedicar de lleno a la danza? ¿Cómo acomodaste las exigencias del colegio con las de las danza?
Carolina Augero: Mi mamá siempre me decía que había que estudiar. El último año de la secundaria lo rendí libre porque me preparé con Irupé para ir a Moscú a la competición. En ese momento tenía 17 años.
Entretenimientos Córdoba: Esa competición ¿es la misma en la que participó Julio Bocca?
Carolina Agüero: Sí. En esa época se podía competir entre los 17 y 24 años y todos juntos.
Entretenimientos Córdoba: Prepararte para ese Concurso ¿te metió de lleno en la vida profesional? ¿Significaron más horas de trabajo?
Carolina Agüero: Tenía que prepararme por la mañana que era el horario en el que el estudio de Tomín e Irupé estaba más libre. Entonces por eso rendí libre el último año del colegio.
Entretenimientos Córdoba: ¿Quién te apoyó económicamente para viajar a Moscú?
Carolina Agüero: Fue difícil. Me ayudó mi mamá. Irupé también me ayudó muchísimo.
Entretenimientos Córdoba: ¿Era tu primera vez en Moscú?
Carolina Agüero: No. Porque antes de ir a la competencia, fuimos con Irupé y un grupo de su estudio a hacer un curso de ballet a Moscú. Cuando nosotras fuimos a ese curso, estaba todo super barato y cuando fuimos a la Competencia había cambiado y era todo más precio normal.
Entretenimientos Córdoba: ¿En qué año fue esto?
Carolina Agüero: En 1993 fue la competencia de Moscú, así que este curso debe haber sido 1991, 1992.
Entretenimientos Córdoba: ¿A la competencia fuiste sola o con partenaire?
Carolina Agüero: Fui sola.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo te fue en esa competencia?
Carolina Agüero: Bailábamos en el Bolshoi (NDR: las distintas etapas de la competencia) y tuve la suerte de pasar hasta la segunda ronda que era muy difícil llegar a esa instancia.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cuál fue el efecto post competencia?
Carolina Agüero: Después hice una pausa y luego volví y comencé a hacer clases con Teresa del Cerro. Ella también hizo una carrera internacional y más que todo en Alemania, en Dusseldorf. Ella me abrió la cabeza de otra manera, por decirlo así. Entonces me preparé para entrar al Teatro. Comencé con contratos de obra y justo se abre un concurso para tres cargos estables. Me presenté simplemente para saber cómo era una competencia de este estilo. Me preparé, hice la barra, el centro y me acuerdo que mi pensamiento era: bueno, espero que me vaya bien, pero en el sentido de tener un buen puntaje para que quizá me consideren para más adelante. Y no va que dan los resultados y yo salí primera. Al principio me dio un poco de vergüenza porque era muy chica. Quedé como planta permanente: en ese concurso quedamos Martín Cippollone, Gabriela Caballero y yo.
Entretenimientos Córdoba: ¿En qué momento dejás el Ballet Oficial para sumarte a la compañía de Julio Bocca?
Carolina Agüero: Mientras estaba en el Ballet Oficial (1994/1995) vino a bailar Julio Bocca con su compañía y Lidia Segni (era directora de la compañía de Bocca) observó una clase del Ballet Oficial y nos preguntó a mí y a Martín (Cippollone) si podíamos hacer la clase con la compañía de Julio. Dijimos sí, y después de la clase Lidia y Julio me preguntaron si podía empezar con ellos. Les dije que tenía que ver y bueno, empecé y empecé a bailar con él. Para mí era como fantástico. Pero en realidad fue un poco díficil porque yo no estaba acostumbrada a bailar con partenaire, pero era muy coordinada y eso le llamó la atención a Julio también. Pero el ambiente fue complicado. Yo era de Córdoba, recién ingresaba y ya bailaba con Julio, entonces empecé a juntarme con los varones. Había una que otra chica buena onda, pero el resto no. Me fue muy difícil. Estuve un año en la compañía. Y en ese año empezamos a salir con Darío (Franconi).
Entretenimientos Córdoba: Dejaste la compañía de Julio y ¿qué hiciste?
Carolina Agüero: Me quedé en Buenos Aires. Hice clases con Olga Ferri, con Enrique Lommi, con Liliana Belfiore también. Alguna que otra vez con Silvia Bazilis. Después de eso tuve la suerte que cuando estaba haciendo clases con Liliana Belfiore fue a hacer clases Rubén Celiberti y él me preguntó si quería ser parte de un espectáculo que iba a hacer y me dijo que tenía en su mente una bailarina clásica, una contemporánea y otra más de jazz. Y le dije sí. Rubén hizo un trío muy lindo y ahí aprendí mucho de mis dos compañeras: Sandy y Marcela. Cada una de nosotras tenía su estilo y nos puso una coreografía y bailábamos viernes, sábados y domingos en un teatro muy chiquito ubicado sobre avenida Santa Fe, casi llegando a 9 de Julio.
En ese interín dije: quiero seguir hacieno ballet, obviamente hacía mi training y entré por concurso al Teatro Argentino de La Plata con un contrato de obra por tres meses. Después Darío dejó la compañía de Julio, porque él también quería que estemos juntos y que audicionáramos en compañías grandes. Y de ahí nos fuimos a Chile. Estuvimos un año. La audición la hicimos en lo de Olga Ferri porque Iván Nagy había ido a buscar gente al Teatro Colón y no encontró lo que buscaba y como era muy amigo de Olga, ella le ofreció ver las chicas más grandes de su clase. Ahí nos eligió a mí, a Darío y a Nina Zaera para irnos a Chile. Fue antes del 2000. En Chile estuvimos un año.
Entretenimientos Córdoba: ¿Y después de Chile?
Carolina Agüero: Darío me dice: probemos y vamos a Europa, así que hicimos un viaje a Europa. Audicionamos y casi siempre llegábamos hasta el final los dos y bueno en Stuttgart me dieron contrato a mí y a él no. Entonce Darío audicionó en Dresden e ingresó. Era un poco difícil la distancia, eran siete horas de tren. Entonces hice audición en Dresden, ingresé. Estuve un año allí, Darío ya llevaba dos años. Luego audicionamos en Finlandia, nos gustó mucho el repertorio que tenía el Ballet de Finlandia. En esa audición tomaron a tres bailarines: a mí, a Darío y a un bailarín polaco. Cuando el director nos anuncia que teníamos contrato, recién en ese momento le dijimos que éramos marido y mujer . Nunca en una audición decíamos que estábamos juntos. Nunca fuimos divos. Estuvimos seis años en Helsinsky, en el Ballet Nacional de Finlandia. Tenía repertorio clásico, neoclásico y moderno, bien moderno. Era muy lindo. El último año que estuvimos hicimos La Gaviota de John Neumeier, nos gustó mucho trabajar con él y vimos que había una conexión muy linda con John. Antes de preguntarle a John si podíamos audicionar para el Ballet de Hamburgo, le avisamos a la directora del Ballet de Finlandia que en ese momento era Dinna Bjørn y le dijimos que teniendo en vida un coreógrafo tan excelente como Neumeier queríamos audicionar con él y si tenía contrato y podíamos ir. Por una cuestión de respeto queríamos avisarle antes a ella. Si él decía que no, nos quedábamos en Finlandia. Obviamente que ella entendió y nos dijo que sí. En Finlandia con Darío éramos primeros bailarines.
Entretenimientos Córdoba: ¿Y cómo fue esa entrevista con John Neumeier?
Carolina Agüero: Le dijimos que sentíamos que teníamos una buena conexión con él y sabíamos que era tarde, porque era marzo y a esa altura ya están dados todos los contratos. Y le avisamos que habíamo hablado con Dinna porque si no existe la posibilidad de tener contrato con él (Ballet de Hamburgo) nosotros nos queríamos quedar en Finlandia. Además sería otra etapa de nuestra carrera.
A él le gustó mucho nuestra ética de haberle avisado antes a Dinna, pero también nos dijo que era tarde para darnos un contrato. A los dos días teníamos la premiere de La Gaviota, el ballet que él montó en Helsinsky y nos dijo que cuando regresara a Hamburgo se iba a fijar qué se podía hacer. Una semana más tarde estábamos con Darío haciendo cosas en casa y suena el teléfono y digo hola, y me dice: ¿es Carolina Agüero? Soy John Neumeier y yo haciéndole señas a Darío. Y me dice: “conseguí contrato para ustedes, lo único que tengo es contrato de solistas”. Justo se había ido una chica y ese contrato pasó para mí y para Darío John le hizo hacer un contrato de solista. En un mes y medio había que hacer mudanza y empezar la temporada.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo fue llegar a la compañía de Neumeier?
Carolina Agüero: Éramos cuatro solistas nuevos y todos habíamos sido principales en las compañías de las que veníamos. Trabajar con John era lo máximo para nosotros. Cuando comenzamos a trabajar nos dimos cuenta que esos cuatro contratos eran una excepción que habían hecho con nosotros porque nadie entra como solista al Ballet de Hamburgo. La compañía entendío que estábamos aptos para hacer las coreografías de John.
Entretenimientos Córdoba: ¿Y cómo fue ese vínculo con John Neumeier?
Carolina Agüero: Todos los bailarines de la compañía, todos los años, tienen una reunión privada con John y él te da un feedback, qué le gusta, qué no, qué podés mejorar. Vos también le podés hacer preguntas . Cuando pasó un año y yo tuve esa charla con él, le dije que estaba extremadamente contenta porque para mí era como empezar de cero y porque a pesar que siempre fui una bailarina con técnica y que me gustó soltarme, esto iba más allá. Para mí fue algo hermoso y lo lindo de ver y aprender de la gente que ya estaba en la compañía. Vas aprendiendo la esencia. Entonces vos veías una Bella Durmiento, una Dama de las Camelias con tres repartos increíbles que no es que uno es mejor que otro, porque todos eran excelentes. Aprendías todo eso, no para copiar, sino para ser uno mismo en el escenario interpretando. Fue un proceso super lindo.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo llegás a principal del Ballet de Hamburgo?
Carolina Agüero: Al finalizar la temporada en la última función en la Gala Nijinsky, John Neumeier anuncia quiénes han subido de categoría. Yo no sabía que así se anunciaba. Fue muy emocionante. Estábamos en una gira y justamente esa noche del anuncio no me tocó bailar a mí y fui a ver la función. Cuando terminó la función saludo a una de las repetidoras (maestra ensayista) y le digo me voy al hotel y me agarró de la mano y me dijo: no te vayas porque ahora John habla. Darío no había ido a esa gira, no me acuerdo por qué. John empieza a hablar y dice de la gente que se estaba retirando y luego dice: “ bueno tenemos una nueva principal, se llama Carolina Agüero”, todos aplaudiendo y yo que me quedé con la boca abierta. Fue superlindo y apenas me subí al colectivo que nos llevaba del teatro al hotel lo llamé a Darío y le avisé. Estaba un pianista americano en el bus y le dije: me subieron a principal, y me dijo: pero claro, por supuesto.
En el año que fui solista me eligieron para ser Aurora (Bella Durmiente), también tenía para estudiar dos roles más, una o dos de las hadas. ¿Qué pasó? Se lastimaron las dos Auroras y las tuve que hacer yo. Pero todas las chicas que hacían las hadas eran principales, yo era solista en ese momento. John siempre quiere lo mejor, porque si alguien es cuerpo de baile y tiene las aptitudes para determinado rol, lo hace y los principales y solistas no van a golpearle la puerta reclamando ese lugar. Eso es normal allá. No es porque sea principal, hago siempre roles de principal. Porque hay roles muy lindos de John que son segundos roles que los hacen principales. Al que no le gusta se va.
Entretenimientos Córdoba: ¿Qué es lo mejor que te dejó tu paso por Hamburgo?
Carolina Agüero: Haberme podido realizar como artista. Tenía la técnica. La técnica es el medio, uno puede tener más o menos técnica, pero tenés que lograr interpretar sin pensar en la técnica. Si algo no sale, practicarlo y practicar también la parte interpretativa para ir al escenario. Lo artístico también puede ir mejorando, la clave es saber la escencia de lo que uno está bailando. Eso es lo más lindo en un artista.
Entretenimientos Córdoba: ¿Qué fue lo más difícil de ser bailarina?
Carolina Agüero: Siempre estuve muy acompañada por Darío. Siempre fuimos personas muy simples, con los pies sobre la tierra. Como decía John, en el escenario uno se tiene que transformar. Pero salgo del escenario y vuelvo a ser Carolina, la persona que siempre fui.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cuánto tiempo lleva bajar la adrenalina?
Carolina Agüero: Depende el ballet que hagas, si es muy emocional o no. Por ejemplo cuando hacés algo que desgasta mucho físicamente como un Lago de los Cisnes ,una Bella Durmiente.
Entretenimientos Córdoba: ¿Alguna vez tuviste problemas de peso?
Carolina Agüero: Acá en Argentina, todos me hicieron dramas por el peso. Una vez me pasó en Stuttgar que me corté los ligamentos y estuve sin trabajar y obviamente subí de peso, pero cuando volví, el director me dijo: bueno cuando estés bien físicamente vas a volver al escenario. No me comió la cabeza, como hacen muchos acá. Obviamente aprendí en todo esto, que todo depende cómo te digan las cosas, porque vos nunca sabés cómo está esa persona.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cuántas funciones hacían en Hamburgo?
Carolina Agüero: Entre 80 y 120 y si salís de gira más funciones.
Entretenimientos Córdoba: ¿El público es cálido en Europa?
Carolina Agüero: La gente es resrvada, no significa que no sean cálidos. En las funciones te tiran flores en el escenario. Te esperan afuera, te piden fotos. Al final de la temporada llega gente hasta de Japón para ver las funciones. Hay un evento que es el Hamburger Ballett-Tage que son dos semanas de ballet y ahí hacés todos los ballets que hiciste durante la temporada. Un día para cada ballet. Viene una compañía invitada que hace dos días de función para que nosotros tengamos tiempo de prerparar lo que viene. Luego de esas dos semanas hacés la Gala Nijinsky, es una gala en la que baila la compañía y vienen invitados también. Y terminás exhausto, pero feliz.
En una de las Galas Nijinsky hice el rol de Rómula (NdR: Rómula se casó con Nijinsky en la Iglesia San Miguel de la ciudad de Buenos Aires) y fue grabado en dvd cuando yo bailé.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cuál fue la mayor satisfacción que te dio la danza?
Carolina Agüero: Conocer coreógrafos y maestos que quizá acá no tenés tantas posibilidades de trabajar con esa gente. Por ejemplo trabajé con Anna Marie Holmes que trabaja mucho con el ABT, ella creó en Helsinsky Raymonda y luego esa versión fue al ABT. Ahí trabajamos con ella y con Kevin McKenzie (ex director del ABT). En Finlandia trabajamos con gente del New York City Ballet, hicimos ballets de Balanchine. Hicimos ballets de Jiří Kylián, aunque él no vino porque no se mueve en avión, entonces vinieron sus asistentes y eran increíbles. Muchos maestros invitados en Helsinsky. Eso te abre la cabeza porque escuchás muchas cosas interesantes porque un maestro te puede dar algo interesante para vos, o no, pero siempre se aprende algo. Me pasó en Finlandia, donde tuve la posibilidad de tener un maestro danés: Johnny Ellyason. Ese maestro me cambió muchísimo la cabeza en la forma de trabajar, en cómo hacer cosas que yo no podía hacer. Subirme a la punta de la nada, de un plie subirme a la punta, tener la fuerza para eso y hacer cosas extramadamente rápidas. Yo le mostraba cómo lo hacía y él me mostraba cómo hacerlo. Para mí eso fue un cambio de cabeza muy grande.
Entretenimientos Córdoba: Mucha gente busca escuelas afuera
Carolina Agüero: Hay muy buen elemento en Argentina, pero no hay compañías para tanta gene que hace danza. Es como en España, hay muy buen elemento, pero no hay suficientes compañías de ballet. Si no conseguís acá y si tenés la posibilidad, te tenés que ir si realmente es tu pasión.