Matilde Leblebidjian abraza su armenidad a través de Casa Nassar y recupera historia, familia y futuro
Entrevista de Luisa Heredia
Matilde Leblebidjian está estrenando su título de licenciada en Artes Visuales ya que hace poco más de un mes egresó de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba. Con apenas 24 años, Matilde ya está jugando en las grandes ligas porque su trabajo de tesis para obtener su licenciatura en estos momentos se expone en la Sala de Exposiciones del Centro Cultural Córdoba. Se trata de una instalación site-specific que lleva por título Todo lo que muere nace en el cielo de lo invisible.
En diálogo con Entretenimientos Córdoba, Matilde Leblebidjian contó cómo surge la idea de su tesis y cómo esa semilla germinó en múltiples expresiones, entre ellas la muestra en el Centro Cultural Córdoba, una de las más significativas, que además formará parte de la Noche de los Museos.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo fue esa búsqueda?
Matilde Leblebidjian: Una de las decisiones fundamentales del trabajo fue definir cómo y dónde hacerlo público. Al tratarse de una instalación, el proyecto requería tiempo, desplazamiento y una dedicación sostenida. En la Facultad, los espacios disponibles, suelen estar destinados a exhibiciones breves, de una sola jornada, lo cual resultaba insuficiente para el tipo de montaje que el trabajo demandaba. Por eso, comencé una búsqueda prolongada de un lugar que pudiera acompañar el proceso, algo que se volvió parte esencial del trabajo. Después de varios meses de gestión y recorridas, la decisión fue realizarlo en EPA Espacio de Prácticas Artísticas Contemporaneas , ubicado frente al Mercado Norte, en la calle San Martín 527. Curiosamente, la casa sobre la que investigo, Casa Nassar, también está sobre calle San Martín, pero en Mina Clavero.
Entretenimientos Córdoba: ¿Qué es una instalación de sitio específico?
Matilde Leblebidjian: El término sitio específico se refiere a una obra concebida para un lugar particular, en diálogo con su entorno. En este tipo de trabajos, el montaje lo determina todo: las dimensiones, las condiciones espaciales, el tiempo de armado. A diferencia de otras disciplinas donde el montaje es solo la instancia final, en este caso es el núcleo mismo de la obra. Mi práctica tiene mucho de eso: de montar y desmontar, de recolectar y disponer, pero también de pensar desde el lugar, de dejar que el espacio determine la forma y el sentido de lo que acontece.
Entretenimientos Córdoba: ¿Qué es Casa Nassar?
Matilde Leblebidjian: Casa Nassar era una casa de ramos generales que mi abuelo heredó aproximadamente en los años ’70, originalmente de Gabriel Nassar, un amigo de la familia armenia de mi abuelo. Había entre ellos una relación comercial muy cercana.
Mi bisabuelo Jenok, al llegar a la Argentina, comenzó a trabajar en curtiembres.Hay algo de ese oficio en el exilio, ligado a la comunidad armenia y al trabajo con el cuero y lo textil, al oficio del sastre. Mi abuelo continuó en esa misma línea: se dedicó al comercio y trabajó en una zapatería, hasta que con el tiempo se vinculó con Nassar y finalmente quedó a cargo de su local.
Era un negocio al frente, con una casa tipo chorizo detrás, donde vivían Nassar y su esposa, Rosita, y donde también funcionaba el depósito. Entiendo que era muy común en esa época esa relación entre lo doméstico y lo laboral.
Entretenimientos Córdoba: ¿Por qué elegís Casa Nassar para tu tesis?
Matilde Leblebidjian: En un trabajo final uno revisa procesos, y a mí me interesaba retomar una línea que siempre estuvo presente: una mirada recolectora. En un comienzo trabajé, e incluso creé mi propio archivo con fotografías de mi abuela. En otro momento, a raíz de una consigna, ella me compartió materiales y me mostró parte del archivo familiar armenio, aunque no era armenia. Recolecté bastante, pero quería seguir encontrando más. El último testimonio que me faltaba era el de mi tía abuela, hermana de mi abuelo, pero justo cuando iba a entrevistarla, ella falleció. Ese hecho marcó una fractura significativa en el proceso, y mi interés comenzó a marchitarse, como si el mismo dependiera de la abundancia de testimonios o de información.
Esa desconexión me llevó, con el tiempo, a volver a pensar en la recolección como un gesto constante, incluso en actos cotidianos como recorrer ferias de antigüedades o de ropa usada. En ese momento recordé Casa Nassar, que conocía poco y me interesaba mucho y al volver a visitarla encontré una gran cantidad de información y posibles líneas de trabajo. Así comencé a reconectarme con esa herencia, desde una lectura más amplia de lo heredado. En la tesis hay un capítulo dedicado a esa dimensión, donde reflexiono sobre la acumulación y el comercio como rasgos transmitidos. Me impresionaba e interesaba la abundancia de objetos en esa casa y cómo todo permanecía intacto a lo largo de los años, sin que nadie interviniera.
Entretenimientos Córdoba: ¿Hasta cuándo permanece abierta Casa Nassar?
Matilde Leblebidjian: No tengo la fecha exacta, pero cuando mi abuelo se enfermó dejó de viajar a Mina Clavero y el negocio cerró.
Entretenimientos Córdoba: ¿Actualmente cómo está Casa Nassar?
Matilde Leblebidjian: En un capítulo de la tesis hablo de su particularidad arquitectónica. Hoy es una propiedad difícil de acceder.En el lugar donde funcionaba Casa Nassar hay actualmente un local de indumentaria, y en el sector del antiguo garaje otro comercio. No tiene un ingreso propio, así que solo se puede acceder a través de uno de los locales, por el depósito o los cambiadores, y eso únicamente sucede cuando no están en temporada, ya que Mina Clavero suele ser muy turístico.
Entretenimientos Córdoba: ¿Esa dificultad para acceder lo tratás en tu tesis?
Matilde Leblebidjian:Sí, trabajo un poco la idea de la puerta como símbolo, ese umbral no solo hacia el espacio físico, sino también hacia los relatos familiares.
Hay algo en esa puerta ,ese acceso al negocio, ese mover las cosas de lugar, que funciona como metáfora. Hay algo de esa casa y de la historia familiar que siempre estuvo velado. Esa puerta representa ese deseo de acceder a algo que está ahí, pero cubierto por capas, por veladuras.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo fue el proceso de selección de objetos en Casa Nassar?
Matilde Leblebidjian: Fue un proceso largo y de muchas decisiones, experimentaciones y rosca. Fui solo dos veces a la casa en el proceso, y considero que fueron las visitas necesarias para abarcar el trabajo final. Cada vez que volvía se abrían nuevas preguntas y líneas posibles.Esa limitación también fue parte del proceso: saber cuándo detener la búsqueda.
Entretenimientos Córdoba: ¿Qué cosas son?
Matilde Leblebidjian: Como era una casa de ramos generales, había de todo: mercería, librería, ropa. En poco tiempo tuve que crear mi propio método de clasificación. Al principio intenté hacer un inventario, pero era inabarcable. Fui seleccionando por afinidad, camisas, corpiños, botones, escarapelas.
Eran muchas cosas y pocas horas, y tuve que hacer un recorte. Me di cuenta de que había un valor histórico y patrimonial enorme: de la cultura en general, de un momento de la industria nacional, de los materiales y los diseños. Uno va advirtiendo todo eso en el proceso, y también cómo esos objetos perduraron: la calidad que tienen, incluso con la humedad que hay en esa casa, que si bien siempre estuvo bastante cerrada, conserva piezas intactas. El trabajo, para mí, es también inagotable porque contiene todos esos lineamientos: la memoria local serrana, la historia industrial y una lectura sobre el cuidado y la permanencia.Incluso en las estampas de los repasadores se percibe también una mirada sobre el rol de la mujer en ese entramado doméstico. Hay algo de esa repetición y de esa cantidad, de ese patrón que se reitera, que me interesaba construir en el Centro Cultural Córdoba. La instalación trabaja con la espacialidad y la escala para poner en evidencia la abundancia y la reiteración, no solo como rasgo visual, sino también como una forma de pensamiento. Ese patrón no aparece únicamente en los objetos, sino también en lo inconsciente, en modos de hacer y de conservar que se repiten casi sin proponérselo. Esa acumulación, como un patrón heredado, una práctica que se transmite de manera silenciosa, una mirada recolectora, una necesidad de preservar.Más que una decisión consciente, la entiendo como algo sintomático, una respuesta que se hereda, vinculada al miedo a la pérdida, al vacío.
Entretenimientos Córdoba: Estuviste dando charlas a pie de obra. ¿Qué recibiste de la gente?
Matilde Leblebidjian: El Centro Cultural es un espacio abierto al público , y muchas veces él mismo público se sorprende al encontrar a la artista ahí para conversar. Percibo mucha curiosidad por el origen de los objetos, por sus historias. En el texto curatorial traté de contar algo de eso, pero en el intercambio directo surgen otras cosas. Recuerdo una señora que me contó que no podía desprenderse de sus cosas por el valor afectivo que tenían, y sentí que la obra la interpelaba desde ahí y desde muchos lugares más. También muchas personas mayores se conmueven al reconocer objetos que tuvieron o vieron en su infancia. Ese tipo de encuentro me interesa mucho, porque abre otros sentidos, incluso fuera del campo del arte. Me gusta ese intercambio que se genera en las visitas, porque aparecen sugerencias y lecturas desde miradas ajenas que me aportan muchísimo, cosas que una misma no ve en el propio proceso.
FICHA TÉCNICA
Todo lo que muere nace en el cielo de lo invisible: Instalación de Sitio Específico
Artista: Matilde Leblebidjian
Lugar de la muestra: Centro Cultural Córddoba, Avenida Poeta Lugones 401
Entrada libre y gratuita
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