Hernán Piquín: "Julio Bocca me dio inspiración y libertad en el escenario"
Entrevista de Luisa Heredia
Hernán Piquín de la mano de Maxi Pita producciones es una de las apuestas más fuertes del Teatro Real que este año por primera vez abrió su temporada en febrero con cartelera completa y variada para que la cultura también viva en vacaciones de verano en la ciudad. Porque además si hay teatro, hay cafecito y cena post función y calles con más vida.
El lunes por la tarde cuando el gris plomizo del cielo presagiaba un chaparrón, en la sala del Auditorio de La Reforma, Hernán Piquín y sus bailarines ensayaban Me verás volver, la pieza craneada por el gran bailarín con música de Soda Stero y que estará en cartelera durante todo febrero en el Teatro Real de la ciudad de Córdoba (San Jerónimo 66)
Hernán Piquín es super cálido, amoroso y los años de gira con Bocca le dieron esa mirada global de la dirección y estar en todo: vestuario, luces, escenografía y por supuesto la danza. Nada escapa a su mirada, pero también comparte con su elenco y consulta. Antidivo total. Un profesional sólido con mucho para dar arriba y abajo del escenario.
En un alto del ensayo, Hernán Piquín dialogó con Entretenimientos Córdoba.
Entretenimientos Córdoba: ¿De qué se trata Me verás volver?
Hernán Piquín: Veníamos en una gira y con Jeremías Pita veníamos hablando sobre qué se me ocurría para un próximo espectáculo. Yo había pensado en Sandro y llevarlo a Sandro al tango y él me dice: “qué onda con Soda Stereo”.
Ahí me puse a escribir Me verás volver, que es una historia de amor, es un homenaje a la banda de Soda Stereo. Es una historia que sucede en un recital como podría sucederle a mucha gente. Se trata de dos personas que se enamoran y pasan muchas cosas. El grupo de amigos de él hace todo lo posible para que se encuentre con ella; el grupo de amigas de ella hace todo lo posible para que se encuentre con él . Surge el amor, pasan un montón de cosas y él la acompaña en un momento muy difícil a ella. Ella le da un regalo hermoso, que es la vida. Me fui a España y me puse a escribir y surgió este Me verás volver.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cuántos personajes tiene la obra?
Hernán Piquín: Los personajes son Ana y Juan. Me acompaña Sol Menescardi que es una bailarina de La Plata y como yo necesitaba ensayar con ella, pero ella no podía viajar porque baila tango, decidimos ensayar en Buenos Aires. Y con Maximiliano Pita que es el productor decidimos que la compañía sea de Córdoba. Mi mamá es cordobesa, es de Monte Maíz.
Entretenimientos Córdoba: ¿Tu mamá siempre vivió en Buenos Aires?
Hernán Piquín: A los 17 años se fue a Buenos Aires, se puso de novia con mi papá y se casó. Así que fue así el amor y nos tuvieron a mi hermano y a mí.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cuántos artistas hay en escena?
Hernán Piquín: Hay diez artistas en escena, de los cuales 8 son cordobeses y después estamos Sol Menescardi y yo, que tengo sangre cordobesa.
Entretenimientos Córdoba: ¿Fue difícil la selección de los bailarines? ¿qué buscabas?
Hernán Piquín: Que sean artistas, buena gente, que no haya egos, que nadie sea más que nadie y que disfrutemos estar arriba de un escenario que hoy en día para los bailarines es muy difícil. Los bailarines no tenemos muchos lugares donde se pueda hacer una gira nacional e internacional como la que vamos a hacer. Porque vamos a estar todo el mes aquí en el Teatro Real; después nos vamos dos semanas a Buenos Aires y luego toda la gira por Argentina y luego Uruguay, Paraguay y estamos viendo también Chile y tal vez Miami.
Eso es lo que busco, el compañerismo, que nadie se corta solo porque las giras implican muchos meses de convivencia.
Entretenimientos Córdoba: Vos arrancaste muy chico, y ahora veo que la Escuela del Royal Ballet de Londres por ejemplo no admite chicos tan chicos. ¿Estás de acuerdo con eso?
Hernán Piquín: No sé si estoy tan de acuerdo con eso. Hay chicos que nacen artistas y necesitan de estos años para nutrirse del arte y lograr ser un artista. Creo que hay gente que nace con ese don. En mi caso nací con esto, porque a los 4 años les dije a mis viejos que quería bailar sin tener noción de lo que era bailar. Había un programa en ATC que se llamaba Noches de Gala que eran funciones del Colón y yo les decía a mis padres: quiero hacer eso, pero no sabía lo que era.
Uno si ve un artista tan joven hay que agarrarlo enseguida y hay que pulirlo para que a los 16 ó 17 esté arriba de un escenario y sea primera figura de una compañía.
En mi caso cuando a los 4 años les dije a mis viejos que quería bailar me mandaron a natación, tenis, patín, gimnasia deportiva. Hice de todo para ver si era vocación o era porque había visto ese programa.
Tenis es uno de los deportes que más me gusta y sigo haciéndolo cada vez que puedo. Donde más duré fue en gimnasia deportiva porque el calentamiento era una clase de danza, entonces eso era lo que me gustaba. Y a los 10 años entré a la escuela del Colón.
A los 16 años me fui a Londres, a los 17 a París, a los 18 entré al Ballet Estable del Teatro Colón, a los 19 me fui con Julio Bocca de gira por todo el mundo. Volví, me hicieron un contrato de Primer Bailarín en el Colón y a los dos años renuncié y me fui a vivir a Estados Unidos a San Francisco donde bailé cinco años como primer bailarín. Luego me fui a Italia donde viví tres años. Volví y seguí con Julio Bocca hasta que él se retiró.
Entretenimientos Córdoba: ¿Te marcó toda esa experiencia con el Ballet Argentino de Julio Bocca?
Hernán Piquín: No sólo me marcó sino que me enseñó y me nutrió y fue algo importantísimo y único para mí y para mi carrera . Imaginate bailar al lado de Julio Bocca, verlo bailar y la inspiración que eso te daba. Te lo digo y se me pone la piel de gallina. Bailar al lado de Julio era inspiración pura. Lo adoro a Julio y de las veces que hablamos en nuestras charlas siempre le agradezco, lo mismo a Lidia Segni que fue directora de la compañía. Lidia me enseñó el respeto y el amor a esta carrera. Siempre le digo a Julio gracias por haberme abierto las puertas y por haberme dejado ser, porque hay muchos lugares en los que entrás y no te dejan ser y Julio era la libertad pura en los escenarios.
Entretenimientos Córdoba: ¿Te hubiera gustado probar en otros ballets como el ABT, el New York City o son espacios que te interesaran?
Hernán Piquín: No fueron espacios que me interesaran y al trabajar con Julio sabía cómo era la vida de esas compañías y a veces son muy crueles porque un día sos primer bailarín y al otro día entra uno mejor y a vos te sacan. Y no es algo que esté mal, pero las formas es algo como muy brutal. Es como estar audicionando todos los días. Si el director un día viene y no le gustás te saca. Es duro. Yo tuve la gran suerte de trabajar siempre con directores que siempre fueron tan gentiles y tan educados conmigo al pedirme o decirme las cosas. Y siempre tuve la suerte de poder elegir, porque tenés esa posibilidad de ir a una u otra compañía
Entretenimientos Córdoba: Hay muchos bailarines argentinos que triunfan en el exterior. ¿Son casos excepcionales o hay en Argentina una formación que los lleva a esos escenarios?
Hernán Piquín: Creo que en Argentina hay mucho material, y es una lástima que las compañías que hay no tienen las funciones suficientes para poder foguearse y poder estar seguro arriba de un escenario. Y es ahí cuando decidimos irnos. Pero también está bueno esa parte de poder salir de tu ambiente y tu lugar cómodo porque te das cuenta que afuera hay muchos buenos. Quizá en tu país hay dos o tres y vos estás dentro de esos y decís: bueno total a mí no me va a sacar nadie el lugar. Cuando estás afuera te das cuenta que atrás y adelante tuyo hay muchos buenos y es ahí donde decís ah y entonces hay que trabajar el doble para poder seguir y perdurar.
Tal vez no está bueno cómo te tenés que ir porque a veces sentís que en tu país no te dieron la oportunidad y tenés que salir a probar suerte en otros lugares. Está bueno también buscarse el lugar y no esperar a que alguien te lo dé.
Entretenimientos Córdoba: ¿Cómo manejaste la presión a lo largo de tu carrera?
Hernán Piquín: Siempre tuve la suerte de poder elegir, y al poder elegir uno está un poco más cómodo y no está bajo tanta presión. Para mí es un placer bailar y es algo que siempre soñé. Y si te tenés que levantar a las 5 de la mañana lo hago feliz porque sé que voy a hacer lo que me gusta. Yo tuve la suerte de no vivir esto con presión y cuando no estuve cómodo en un lugar me fui. Cuando no estuve cómodo en el Colón, por más que tenía estabilidad me fui.
Entretenimientos Córdoba: ¿Fue una etapa complicada?
Hernán Piquín: Había compañeros que decían hoy no se baila porque no hay agua, o porque el tapete estaba sucio, o la Orquesta que hace paro o los de luces te hacen paro. Te vas como amargando y te convertís en eso. Y vos querés bailar y los más grandes decían: “no, no se baila, no hay agua” y yo quería ensayar. Entonces pagaba un estudio particular para ensayar con mi bailarina Lago de los Cisnes porque a la semana siguiente teníamos función. Los mismos bailarines se ponían delante de la sala y no te dejaban ensayar, tus mismos compañeros. Y yo quería bailar.
Creo que también está en el hambre de artista de cada uno. En el hambre de querer bailar, bailar y bailar. En Estados Unidos tuve una fractura del pie por estrés de tanto bailar. Del agotamiento óseo de tanto bailar. Pero era lo que quería.
Entretenimientos Córdoba: ¿Te gusta tu rol de maestro, te sentís maestro?
Hernán Piquín: Más que maestro y no quiero que suene mal, me siento más como director a la hora de dirigir, de contener, de pasar todo lo que a mí me dieron, de todas las enseñanzas que recibí y darlas a los artistas. No sé si para enseñar, porque para enseñar tenés que tener mucha paciencia y muchas horas. De hecho a mí me llaman de muchos lugares para dar clases y muchas veces digo que no porque es tan masivo que cómo hago para corregir a 100 personas en una clase de una hora y media. Me siento que les voy a sacar la plata y no quiero. Para eso hagamos un meet and great, nos conocemos, vamos a tomar algo, me saco una foto con todos y listo. Cómo hago para corregir una primera, un tendu, cómo va el talón, cómo se los corregís a 100 personas. Es como que tenés que tener muchas horas, por eso prefiero estar con poquita gente y dirigir.
Entretenimientos Córdoba: ¿Te gustaría dirigir una compañía?
Hernán Piquín: Sí, me encantaría dirigir una compañía. No sé si el Colón porque es una compañía muy grande y los bailarines somos muy difíciles a veces. El artista es artista y después es persona y todos nos creemos o se creen que son etoiles.
Pero sí me gustaría dirigir una compañía, siento que haríamos un gran trabajo.
Entretenimientos Córdoba: ¿Te ofrecieron la dirección de alguna compañía oficial?
Hernán Piquín: En algún momento se habló de Salta y de Tucumán, pero yo estaba con estas giras y no podía. Lo que siento es que con una compañía haría esto que yo hago que es salir de gira y foguear a los bailarines para que bailen y bailen y bailen, porque en definitiva es lo que queremos. Y el que no quiera bailar le daremos el lugar a uno que sí quiera. Yo también me pongo en el lugar de la gente grande del Colón porque hay gente que se quiere jubilar y no le dan los años entonces tenés que estar ahí hasta los 65 años. ¿Qué hace un bailarín hasta los 65 años si ya no te podés mover?. Pero las leyes son esas.
Entretenimientos Córdoba: Todo lo que aprendiste de dirección , ¿lo aprendiste de la compañía de Julio Bocca?
Hernán Piquín: Eso lo aprendí de ir y consumir ballet y teatro y con Julio. Con Julio teníamos en el año 220 funciones y giras de seis meses sin pisar Argentina. Veníamos acá ensayábamos un mes lo que íbamos a hacer y empezábamos la gira por todo el interior de Argentina y luego nos íbamos afuera.
Entretenimientos Córdoba: ¿Eras consciente de la magia que estabas viviendo?
Hernán Piquín: Sí. Siempre fui consciente en lo privilegiado de lo que estaba viviendo. Y me decía: cómo puede ser que yo salí de Villa de Mayo que es un barrio común y corriente, de una familia común y corriente que no consumían arte ni nada y hoy estoy en Egipto, bailando en Turquía, bailando para Lady Di, y para los Reyes de España y para el príncipe de Tailandia. ¿Y es verdad que estoy acá en Israel, en Japón y en China? Abría la ventana de la habitación y veía Grecia por ejemplo me decía ¿por qué estoy acá?
Entretenimientos Córdoba: ¿Sos creyente?
Hernán Piquín: Sí. Y me pregunto por qué cayó el don en mí. Igual lo agradezco y lo acepto y trato de dar lo mejor y de poder sostener este don que recibí y persistir y cuidarlo para que exista y persista.
Entretenimientos Córdoba: Hernán Piquín es una marca registrada
Hernán Piquín: Yo qué sé. Soy una persona común y corriente que hago las mismas cosas que cualquiera: voy al super, lavo, hoy pasé el trapo por todo el tapete. Y acá sigo laburando. Soy una persona común y corriente con el privilegio de poder vivir de lo que amo hacer y con el privilegio de que lo que hago a la gente le llega. Y cada vez que hago un espectáculo es lo que intento dar y que la gente se lleve a su casa no un espectáculo más que puede ver en cualquier lado, sino que venga que llore, que se ría y que tenga ganas de cantar y que si se quiere parar y bailar que lo haga .Con este espectáculo también tocamos esa fibra emotiva; no sólo por la música de Soda Stereo sino también por la historia que contamos y sé que la gente se va a emocionar. Cuando a mí me emociona lo que leo, lo que escribo, siento que voy a poder emocionar a la gente.
Entretenimientos Córdoba: ¿Qué maestros te marcaron?
Hernán Piquín: Aída Amicon. Estuve seis años en el ISA (Instituto Superior de Arte del Teatro Colón) con ella. Lidia Segni también.
Aída Micon me enseñó el respeto a la maestra, a la institución. Al principio fue muy dura y después se puso muy amorosa conmigo.
Lidia Segni fue muy importante porque me enseñó el respeto a la profesión a la carrera. Si te equivocabas antes de terminar se hacía todo desde el principio.
Entretenimientos Córdoba: ¿Tus padres te vieron triunfar?
Hernán Piquín: Sí, tuve la suerte que me vieron triunfar. Mi papá falleció cuando él tenía 50 años pero me vio bailar como Primer Bailarín del Colón . Mi abuela también me vio. Casi toda mi familia me vio. Tengo 52 años, bailo desde los 10 y profesionalmente desde los 17. Además con esta gira tuve la suerte de ir a Monte Maíz que es el pueblo de mi vieja entonces la llevé y todos la saludaban y la felicitaban. Este año volvemos a Monte Maíz así que estarán todos mis primos y tíos en la función.