Mayo 2026

Jairo: "Recibir una carta de Daniel era una fiesta"

Ivana Ferrucci: ¿Sabías que trasladaron a Salzano?
Jairo: No, no sabía. Yo no esperaba conocerlo a Daniel. Por supuesto conocía sus primeros libros. Una amiga me había regalado su primer libro que se llamaba O beibi y otro que se llamaba Versos que escribí para que cantara Jelly. Este segundo libro me acompañaba por todos lados, me encantaba la manera de escribir de Salzano. Tan original, tan extraordinario poeta y tan firme y tan fuerte. Y tan cordobés también. El me conocía a mí por lo que cantaba. El se fue exiliado a vivir a España y yo ya no vivía en Madrid justo el año anterior me había trasladado a Francia. Y entonces él me escribió una carta a Francia y me mandó dos poemas. Y me decía que un amigo que teníamos en común le dijo: ¿por qué no se lo mandás a Jairo? . Y Daniel me decía que la intención de él era saber si esos poemas se podían convertir en canciones. Conservo las cartas, porque escribía las cartas como escribía las notas en el diario. Con una riqueza extraordinaria. Recibir una carta de Daniel era una fiesta.
Ivana Ferrucci: ¿El vacío que dejó Salzano lo ocupó alguien?
Jairo: Creo que no, aunque tampoco estoy muy informado del movimiento literario en Córdoba. Pero además es muy difícil de ocupar, porque es muy singular lo de Salzano.
Muy difícil de igualar. Pueden surgir otros poetas, escritores y personalidades también. Pero Daniel tenía una fuerte personalidad, muy arraigada a Córdoba. Creo que era uno de los que más conocía la ciudad y la conocía de una manera muy inteligente. Tenía una relación con Córdoba de amor y de sufrimiento. Cristina su mujer me decía: “Daniel cree que cuando sube a un avión y se va de Córdoba, la ciudad se paraliza y recién vuelve a la acción cuando él vuelve a aterrizar en Córdoba”.

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