Sabores con historia: la gastronomía del Noroeste Cordobés llevó su identidad y tradición a la FIT
https://www.instagram.com/p/Ddzcjbxo7L5/
El turismo también entra por el paladar. Y el Noroeste Cordobés aprovechó la Feria Internacional de Turismo (FIT) para mostrar una de sus mayores riquezas: una gastronomía profundamente ligada a la tierra, a sus productores y a las costumbres que forman parte de la identidad de sus pueblos.
Junto al stand de la Agencia Córdoba Turismo, la región presentó una experiencia gastronómica completa elaborada a partir de ingredientes y productos regionales, llevando a la mesa sabores que hablan de su paisaje y de su historia.
No se trató simplemente de una degustación. La propuesta buscó mostrar cómo la cocina puede convertirse también en un atractivo turístico y en una forma de preservar y transmitir la cultura de una región.
Cabrito, humita y queso de cabra: los sabores de la tierra
El menú recorrió algunos de los productos más representativos del Noroeste.
El cabrito tuvo un lugar central, acompañado por preparaciones con queso de cabra y humita, recuperando ingredientes profundamente arraigados en la cocina regional.
Son sabores que todavía conservan una fuerte conexión con las pequeñas producciones, las familias y las recetas tradicionales. Una gastronomía sin artificios, en la que buena parte de su valor está precisamente en el origen de sus materias primas.
La experiencia se completó con vinos producidos en la región, otra actividad que comienza a formar parte de los recorridos turísticos y productivos de esta zona de Córdoba.
Un flan de leche de cabra para cerrar el recorrido
El postre también tuvo identidad propia: flan elaborado con leche de cabra, una manera diferente de utilizar uno de los productos característicos de la región y llevarlo a una preparación clásica.
De esta manera, desde la entrada hasta el postre y la bebida, el menú consiguió mantener un mismo hilo conductor: todo debía contar algo del lugar del que provenía.
Gastronomía que también es turismo
Detrás de cada plato existe mucho más que una receta. Hay productores, familias, saberes, formas de elaboración y costumbres que se mantienen vivas y que pueden transformarse en una poderosa herramienta para el desarrollo turístico.
Porque quien recorre el Noroeste Cordobés no solamente encuentra sierras, ríos, volcanes, túneles, pequeños pueblos y caminos cargados de historia. También descubre una cocina propia.
La presentación en la FIT dejó precisamente ese mensaje: la gastronomía es parte del patrimonio del Noroeste Cordobés.
Cabrito, humita, queso y leche de cabra, vinos y productos regionales conforman una mesa que habla de pertenencia. Sabores auténticos, con identidad y tradición, capaces de contar la historia de una tierra a través de sus platos.