Agosto 2026

Licencia de conducir 2026: un cambio de categoría complica a usuarios de motorhomes y casas rodantes

 

 

La nueva categorización de la Licencia Nacional de Conducir 2026 genera preocupación entre propietarios de motorhomes, vans adaptadas y casas rodantes, debido a que determinados vehículos recreativos dejarán de quedar comprendidos en las categorías B1 y B2.

El principal problema alcanza a los motorhomes cuyo Peso Bruto Total (PBT) supera los 3.500 kilos. Con la nueva clasificación, sus conductores deberán tramitar una licencia C1, una categoría correspondiente a vehículos de mayor porte y tradicionalmente asociada al transporte de cargas.

La situación encendió la alarma entre los rodantes, especialmente entre los mayores de 65 años, muchos de los cuales encuentran dificultades para obtener la nueva categoría exigida.

El límite de los 3.500 kilos

La Cámara de Fabricantes Argentinos de Trailers, Casillas Rodantes y Afines (FATCRA) advierte que gran parte de los vehículos utilizados como base para construir motorhomes supera los 3.500 kilos de Peso Bruto Total.

Un ejemplo son las Mercedes-Benz Sprinter y otros utilitarios de características similares que, una vez equipados o dependiendo de su versión, pueden superar ampliamente ese límite e incluso alcanzar pesos superiores a los 5.000 kilos.

Esto determina que sus propietarios deban acceder a una licencia de la Clase C, aun cuando el vehículo no sea utilizado comercialmente sino exclusivamente con fines particulares y turísticos.

El problema que enfrentan los mayores de 65 años

Juan Carlos, integrante de la comunidad rodantera, explicó las dificultades que están encontrando algunos usuarios para poder conducir sus propios vehículos.

Según relató, una persona puede conducir con la categoría correspondiente vehículos de hasta 3.500 kilos, pero cuando el peso supera ese límite debe acceder a categorías superiores.

El inconveniente, señaló, aparece especialmente después de los 65 años. En su caso, explicó que en Río Tercero no le otorgan la categoría que necesita si previamente no contaba con la licencia requerida.

Juan Carlos tiene una Renault Master que está destinando a la construcción de su propio motorhome. Sin embargo, se encontró con una situación paradójica: puede transformar y tener el vehículo, pero podría no estar habilitado para conducirlo una vez terminado.

Incluso advirtió que existen personas que actualmente están construyendo sus motorhomes sin saber que posteriormente podrían encontrarse con impedimentos para obtener la licencia necesaria para manejarlos.

Para el rodantero, el problema surge porque las categorías C1 y C2 están vinculadas fundamentalmente a vehículos de mayor porte y al transporte profesional. También cuestionó que no exista una categoría específica que contemple adecuadamente el carácter particular y recreativo de un motorhome.

Como comparación, Juan Carlos mencionó el sistema europeo, donde, según señaló, existen mecanismos que permiten habilitar a los usuarios para conducir este tipo de vehículos recreativos sin equipararlos necesariamente con un conductor profesional.

También hay preocupación por las casas rodantes de arrastre

FATCRA cuestiona además la situación correspondiente a la categoría B2, que contempla determinados remolques y casas rodantes no motorizadas.

La entidad sostiene que más del 95% de las casas rodantes supera los 750 kilos, por lo que una gran cantidad de usuarios podría quedar alcanzada por las nuevas exigencias.

El sector considera que el problema surge al aplicar a vehículos recreativos privados categorías y requisitos que no fueron concebidos específicamente para esta modalidad de turismo.

Una comunidad donde los mayores de 65 tienen fuerte presencia

La cuestión de la edad adquiere especial relevancia porque los mayores de 65 años constituyen un grupo central dentro de la comunidad rodantera argentina.

El dato surge de los resultados preliminares del Primer Censo Nacional Rodantero 2025-2026, desarrollado por FATCRA junto con la Secretaría de Turismo de la Nación, Parques Nacionales y el Automóvil Club Argentino.

Desde el sector advierten que exigir categorías superiores puede implicar condiciones y evaluaciones psicofísicas más rigurosas, dejando a numerosos propietarios ante una situación compleja: poseen vehículos recreativos particulares, pero pueden encontrar obstáculos para renovar u obtener la licencia necesaria para conducirlos.

FATCRA pide revisar la normativa

Ante este escenario, la Cámara de Fabricantes Argentinos de Trailers, Casillas Rodantes y Afines solicitó reuniones con organismos nacionales y provinciales para plantear una revisión de la normativa.

La entidad considera que la nueva clasificación genera una barrera para el desarrollo del turismo itinerante y reclama que las licencias contemplen específicamente las características de los motorhomes, vans adaptadas y casas rodantes, diferenciando claramente su utilización recreativa y particular de la actividad profesional o comercial.

El reclamo apunta a resolver una situación que ya comienza a preocupar a quienes tienen un motorhome, pero también a quienes están invirtiendo para construir uno: que el vehículo esté legalmente habilitado para circular no significa necesariamente que su propietario pueda obtener la licencia requerida para conducirlo.

Hay un punto que convendría verificar antes de publicar: lo que señala Juan Carlos sobre los mayores de 65 años y el requisito de haber tenido previamente determinada categoría puede depender de la normativa y del criterio de otorgamiento. También revisaría si cuando dice “A1” se refiere efectivamente a A1 o a otra clase, porque A suele corresponder a motocicletas. Eso evitaría que la nota reproduzca una posible confusión de nomenclatura.

 

 

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