Lautaro Mazza: "El artista todo el tiempo se está construyendo"
Entrevista de Luisa Heredia
El cantante de tangos Lautaro Mazza se presentará el sábado 24 de octubre en el Teatro del Libertador junto a la Orquesta de Música Ciudadana que dirige Damián Torres.
Mazza es oriundo de La Plata y fue el último cantor del legendario Raúl Garello, comparte escenarios con grandes maestros del género y lleva el tango argentino por el mundo. El artista celebra dos décadas de impecable trayectoria, consolidado como una de las voces destacadas de la escena tanguera actual.
Desde 2014 integra la prestigiosa Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires y ha compartido proyectos con figuras como Néstor Marconi, Juan Carlos Cuacci y Rodolfo Mederos. Su voz llegó al Teatro Colón, el Luna Park y escenarios de México, Colombia, Ecuador y Brasil.
Horas antes de subir al escenario del Teatro del Libertador, Lautaro Mazza dialogó con Entretenimientos Córdoba.
EC: ¿Es tu primera vez en Córdoba?
LM: Es mi segunda vez en Córdoba ya que en el año 2016 tuve la posibilidad de actuar con la Orquesta Provincial de Música Ciudadana dirigida también por Damián Torres. Córdoba es una plaza conocida y muy querida por mí.
EC: ¿Cómo eligieron el repertorio?
LM: El repertorio que voy interpretando en los distintos conciertos son de mi elección y de mi gusto y trato de consensuarlo con el director orquestal. Cuando uno tiene un criterio estético similar al del director todo fluye más fácil y rápido y este es el caso.
EC: ¿Cómo comenzaste?
LM: Mis padres me mandaron a canto cuando yo empecé a cantar. Primero fue mi contacto con el tango y casi de inmediato empecé a estudiar y es algo que sigo recomendando. Quien guste de una disciplina artística, la preparación es lo mejor que uno puede sugerir.
EC: ¿Qué es lo que más te atrapa del tango?
LM: Fundamentalmente el género como tal. Es un género tremendamente complejo con mucha calidad en quienes lo realizan bien. Un intérprete de tango ya sea cantor, músico o bailarín para ser bueno debe reunir unas cuantas condiciones artísticas que, en muchos casos, o en la mayoría de los casos, se adquieren por un arduo trabajo. Es un género que invita permanentemente al crecimiento y a medida que uno va entendiendo determinadas letras va poniéndose un poco más complejo y rico en general. Cuando uno puede transitar en algunos caminos artísticos, después es muy difícil volcarse a otros más elementales.
EC: ¿Qué cantantes de tango admirás?
LM: Admiro muchísimo a muchos. Roberto Rufino, Roberto Goyeneche, Raúl Verón, Susana Rinaldi, María Graña, Nelly Omar, Floreal Ruiz, Luis Filipeli, Carlos Rossi, entre otros.
EC: ¿Qué te gusta de ellos?
LM: Me gusta su ángel artístico en general, sus voces trabajadas, sus voces bien construidas, sus voces que resultan un buen instrumento para transmitir las emociones de las obras. Sus voces que además son la continuación de viejos susurros musicales y artísticos. Van pasando la posta. Son parte de ese eco que tiene el pueblo.
EC: ¿Seguís trabajando tu técnica vocal?
LM: La técnica es lo más importante que aprendí de mis maestros Mario Bracco y Emilse Vasaro. Ellos fueron quienes me armaron técnicamente hablando. También fueron quienes me ayudaron a construir y lo sigue haciendo Emilse Vasaro mi persona artística.
Mario Bracco fue una especie de padre artístico mío y Emilse continúa en esa tarea. Creo que el artista todo el tiempo se está construyendo y me gusta esa palabra. La construcción de un artista y de un cantante contempla muchas más cuestiones que la voz en sí y la técnica. Contempla una forma de pensar, una forma de andar y eso lo aprendí de ellos.
EC: ¿Qué tenés de la mística tanguera de la noche, la bohemia?
LM: Creo que eso es una tercera cuestión. No me parece central. Fijarme en qué tan bohemio o a qué hora se acostaba Troilo no me parece que tenga que ver con algo artístico, sino la obra que han dejado. Eso es independientemente de lo otro, sino es como estar fijándose en qué ropa utiliza un cantante. Eso es una cuestión cosmética que, por supuesto tiene su encanto y por supuesto seduce, pero también seduce ser un noctámbulo que ser un artista.
EC: ¿Ser artista implica más disciplina?
LM: Implica otra cosa. Un noctámbulo es una persona que fácilmente perfila como tal. Un artista lleva mucho tiempo y mucho esfuerzo.
EC: ¿Te considerás una persona disciplinada para lo que vos hacés?.
LM:Sí
EC: ¿Cómo preparás tu voz?
LM: Yo realizo un entrenamiento vocal semanal desde hace 20 años, que es la técnica vocal con la que yo hoy trabajo. Más los cuidados elementales que debiera tener cualquier cantante que quiera cantar bien un tango. Porque el tango requiere de algunas exigencias y algunas complejidades que para hacerlo bien o intentarlo al menos, requiere de cierto adiestramiento.
EC: ¿Sos muy exigente con vos mismo?
LM: No lo sé. La tentación es decirte que sí, tal vez podría ser mucho más exigente. Siempre queda bien decir que uno es autoexigente, pero no estoy seguro de serlo.
EC: ¿En Córdoba dónde actuarás?
LM: El viernes en Bar de Fondo junto al Trío de Damián Torres y el sábado en el Teatro del Libertador junto a la Orquesta Provincial de Música Ciudadana.
EC: ¿Cómo es cantar en dos escenarios tan diferentes?
LM: Lo que a mí me seduce es el encuentro con el público. Y mientras más numeroso o mayor sea la conexión que se pueda ocasionar entre el artista y el receptor de lo que el artista hace, para mí es mejor. Y ese es el único objeto de seducción que yo encuentro. Después si el escenario tiene un determinado telón o unas determinadas butacas, no me interesa demasiado. Sí la posibilidad de concretar un hecho artístico además con artistas que uno quiere admira y respeta. Eso es lo que más motivado me tiene: poder encontrarme con artistas a los cuales respeto, admiro y aprecio.