Histórico: el Zipoli celebra sus 65 años con una imponente puesta de "La Misa de los Niños"
Hay aniversarios que merecen celebrarse a lo grande. Y los 65 años de la Escuela de Niños Cantores Domingo Zipoli son una excelente oportunidad para poner en escena una obra que sintetiza la esencia de esta emblemática institución cordobesa: la música como espacio de encuentro, formación y expresión de niños y jóvenes.
La elegida es La Misa de los Niños, del compositor y director británico John Rutter, una creación que combina los textos tradicionales de la liturgia católica con poemas en inglés y que tiene a las voces infantiles como protagonistas.
La directora escénica Cristina Gómez Comini, convocada especialmente por la institución para trabajar en esta producción en diálogo con Entretenimientos Córdoba, destacó la sensibilidad de la partitura y el universo que propone.
“John Rutter es un autor inglés, que está vivo, que tiene una obra muy hermosa. Escribe mucho para coros y La Misa de los Niños, en particular, es muy representada en el mundo”, explica.
Una misa que habla desde la mirada de los niños
Estrenada el 13 de febrero de 2003 en el Carnegie Hall de Nueva York, Mass of the Children tiene una duración musical aproximada de 40 minutos y se distingue por una construcción que combina espiritualidad, poesía y una profunda mirada sobre la infancia.
“No es una misa que tenga las características de un réquiem ni un tema solemne. Si bien se respetan las partes de la misa y está cantada en latín, se intercala con poemas en inglés que tienen que ver con el universo de los niños”, señala Gómez Comini.
La directora explica que la obra establece un diálogo entre las voces adultas, que interpretan los textos litúrgicos, y las infantiles, que introducen las poesías, entre ellas textos del poeta inglés William Blake.
“Se llama La Misa de los Niños porque está escrita para los niños y desde la mirada de los niños. Hay un clima de misa, pero al mismo tiempo una base de alegría, de juventud, de esperanza de vida”, describe.
Para facilitar la comprensión del público, los textos estarán sobretitulados durante la presentación.
La elección de esta partitura también tiene un significado especial para la directora del Zipoli, Karina Rubio.
“El texto de esta obra entrelaza lo tradicional de la misa en latín con poemas en inglés y te invita a recorrer un día completo, desde el despertar y la luz de la mañana hasta el descanso de la noche con el pedido de paz”, explica.
“Elegimos esta obra para celebrar los 65 años porque les da lugar a las voces infantiles y a las voces de un coro mixto. Une la frescura de las voces de los niños y la expresión de los coros juveniles”, agrega.
Casi 300 voces y una puesta que también se cuenta con el cuerpo
Uno de los grandes desafíos de esta producción es su dimensión escénica. La presentación reúne a los coros infantiles y juveniles de la institución, junto a las voces solistas de Carla Sargiotto y Franco Padilla, ambos egresados del Zipoli, y un ensamble instrumental integrado por músicos de la Orquesta Sinfónica.
“Canta todo el Zipoli. Son casi 300 personas, sin contar los músicos. El escenario nos queda justito”, cuenta Gómez Comini.
Lejos de limitarse a una disposición coral tradicional, la directora escénica buscó incorporar movimiento, color y una narrativa visual que acompañe el espíritu de la composición.
“Hay una parte del coro que está fija en tarimas y otra que tiene trayectos, que circula. Es esa combinación. A pesar de que son 300, puedo contribuir al clima de la obra para que también sea visual”, explica.
El vestuario acompaña esa búsqueda: colores alegres, ropa propia de niños y jóvenes y una estética que se aleja deliberadamente de la solemnidad.
“En el espíritu del compositor está esto de que sea algo fresco”, sostiene.
Pero la propuesta escénica implicó también un importante desafío para los intérpretes.
“Musicalmente no es fácil y los chicos cantan sin partitura, porque esa fue mi condición para tener cierta libertad con el cuerpo. Saben de memoria toda la obra”, revela Gómez Comini, quien no ahorra elogios para los pequeños artistas: “Los chicos fueron admirables porque la parte coral es compleja”.
Una obra nacida de una experiencia profundamente dolorosa
Detrás de la luminosidad de La Misa de los Niños hay también una historia personal que aporta otra dimensión a la composición.
Gómez Comini recuerda que Rutter atravesó un profundo dolor tras la muerte de su hijo adolescente, una experiencia que, según su interpretación, marcó el proceso de reflexión del compositor.
“La misa nace en Rutter luego de un largo período de reflexión acerca de la niñez y la juventud, porque muere un hijo de él que era adolescente y eso lo deja extremadamente triste. Como resultado de ese gran período de reflexión escribe esta misa para los niños, y seguramente pensando en su propio hijo”, relata.
Esa historia permite comprender la convivencia entre espiritualidad, esperanza y emoción que atraviesa la obra, concebida como una celebración de la vida y de las voces de las nuevas generaciones.
65 años de una escuela pública que hizo de la música un legado
Para el Zipoli, esta celebración trasciende el acontecimiento artístico. Es también un reconocimiento a seis décadas y media de formación musical, a generaciones de estudiantes y al trabajo de docentes, directivos y familias que construyeron la identidad de la institución.
Karina Rubio pone especialmente en valor el carácter público de la escuela y la posibilidad de que niños y niñas de distintos sectores de Córdoba accedan a una formación artística.
“Es súper importante porque les abre las puertas a descubrirse y a encontrar dentro de la escuela un espacio para aprender, para expresarse, para crecer junto a otros, compartiendo la música, que es una de las cosas más maravillosas que un ser humano puede construir con otros”, reflexiona.
La directora destaca además que los 65 años representan el fruto de un trabajo sostenido de muchísimos docentes, directores y egresados, y de tantas familias que confiaron y siguen confiando en la institución.
Así, La Misa de los Niños se convierte en mucho más que un concierto aniversario: es una celebración colectiva en la que casi 300 voces se encuentran para honrar una historia que sigue escribiéndose a través de la música.
Dos funciones en el Teatro del Libertador
La Misa de los Niños – 65.º aniversario de la Escuela Domingo Zípoli
Fecha: jueves 5 de noviembre de 2026.
Funciones: 17 y 20 horas.
Lugar: Sala Mayor del Teatro del Libertador San Martín, Córdoba.
Duración del espectáculo: 60 minutos.
Dirección musical: Hadrian Avila Arzuza.
Dirección escénica: Cristina Gómez Comini.
Solistas: Carla Sargiotto (soprano) y Franco Padilla (tenor).
Entradas: platea $15.000; cazuela y tertulia $10.000; paraíso $5.000.
Venta: Autoentrada y boletería del teatro.
Apto para todo público. Los menores abonan entrada a partir de los 4 años cumplidos.