Claudio Toro: “Mi papá fue la mejor persona que conocí”
Claudio Toro es uno de los motores de esta aventura musical que se llama Córdoba Chaya y que tuvo su debut el viernes en el Club Sportivo Laguna Larga, con una importante cantidad de público que se acercó a disfrutar la música, el baile y las delicias de la chaya.
Córdoba Chaya, abrió su temporada en Laguna Larga pero la gira seguirá en otros puntos de la provincia.
En diálogo con Ivana Ferrucci de Entretenimientos Córdoba, Claudio Toro habló de Daniel Toro, su padre, su maestro y su guía. Con las delicias del recuerdo de lo que fue el gigante musical, pero también con la melancolía del niño que cada noche esperaba su regreso de las interminables giras festivaleras. Claudio habla, rememora y se le quiebra la voz.
“Todo tenemos un sellito acá en la frente, a todos los hijos nos puso el sello y también pasó para el lado de la garganta”, dice orgulloso Claudio Toro.
“Yo la tengo bastante clara en el sentido de que ninguno de nosotros canta como cantaba mi papá, nos halaga muchísimo que nos digan eso, pero mi papá fue único. Lo que hacía mi viejo, técnicamente y sin saber cantar porque él no fue a estudiar nunca, pobre después no pudo cantar más porque después de los 38 años quedó mudo, fue único”, señaló Toro.
“El tenía registro de barítono bajo, pero cantaba como barítono, subía a cantar como tenor, después bagualeaba y hacía falsetes. Tenía un registro impresionante. Nosotros no le atamos ni los botines, pero tenemos ese timbre y ese color. Yo lo escuchaba desde los 4 años, tenía mi combinado y ahí me ponía escucharlo. Lo esperaba escuchando sus canciones y cantaba. De alguna manera todo eso ha penetrado en mi cabeza y en los genes que uno lleva”, rememoró emocionado Claudio Toro.
“La anécdota que siempre cuento es esta: Mi papá es como un campeón de raza, ese es mi papá. Se juntó con una perrita, raza calle que es mi mamá (vocalmente hablando) y nací yo. Yo soy una cruza que tiene algunas cosas muy buenas de ese campeón y también de la perrita raza calle. A todos nos pasó más o menos lo mismo”, dijo metafóricamente Claudio Toro.
“Vocalmente hablando somos muy limitados a lo que hacía viejo. Vocalmente el que más ha progresado en toda esa cuestión ha sido el flaco, Facundo, él ha logrado dominar algunas cosas que yo particularmente no tengo que son las partes altas, los falsetes. Mi registro es de barítono alto, hasta ahí. No llego a las notas de tenor ni tampoco a las notas de falsete que hacía mi viejo por ejemplo”, dijo el cantante.
“Facundo logró en una técnica que fue aprendiendo durante algunos años y él en menor escala y en menor volumen ha logrado hacer las cosas que hacía mi viejo”, dijo Claudio llenando de elogios a su hermano.
“La única que tiene condiciones vocales muy importantes es Daniela, ella tiene un caudal de voz impresionante y es la que menos se dedica. Aprendió, aprende estudiando, pero ahora que es mamá dejó de cantar y se dedica a criar a su niña y tiene una cualidad vocal imprsionante y que la empezó a cultivar en estos últimos diez años”, contó Toro.
“Carlos tiene una voz de barítono, potente, fuerte con mucha impronta y canta en los tonos más bajos que canto yo, siempre comparando las canciones que cantaba mi viejo. Sucede que bajando los tonos las podemos cantar y las podemos cantar bastante bien, esa es la parte que por ahí la gente no sabe. Tenemos secretitos”, dijo Claudio.
Ivana Ferrucci: El 25 de mayo se cumple un año de la muerte de Daniel Toro, que es lo mejor que te dejó y lo no tan bueno
Claudio Toro: Lo mejor, el ser humano que fue en todo sentido. Fue la mejor persona que conocí a nivel humano en casi todos los aspectos, porque mucha gente sólo conoce la parte artística, que también fue maravillosa. Como compositor, un gigante. Es mi papá y yo podría decir que no le encuentro defectos, pero sí tenía sus defectos como todos los seres humanos.
Si tengo que reprochar algo, tampoco se lo puedo reprochar del todo como culpa propia, que fue la ausencia en mi niñez. Tuve muchos años que no lo veía, que no lo podía disfrutar. Pero bueno, el hombre estaba trabajando, estaba haciendo sus giras que eran titánicas. Empezaban a fines de diciembre y terminaban en marzo y había visitado 40 festivales, otro tanto de lugares hacían dobletes, tripletes y hasta cuatro veces cantaba en una misma noche.Yo era chiquito y no entendía muy bien, pero bueno. Si se puede llegar a decir que es un reproche o una ausencia, creo que es eso.
Ivana Ferrucci: ¿Te quedó alguna deuda pendiente?
Claudio Toro: Creo que logré, por eser el más grande vivir todas las etapas con él. Viví las mieles del triunfo, de ser el número uno de todo, lo acompañé cantando en esa época donde era lo máximo. Después lo acompañé cuando ya no podía cantar y hacíamos un dúo. Después lo acompañé en el momento en el que estuvo muy enfermo, porque tuvo su etapa de una depresión que lo llevó también a un tiempo de vicios. Vivimos muy tristemente toda esa parte. Y después el recupero de él aquí en Córdoba, y después se fue a Salta a pasar sus últimos años y la verdad que yo tuve la oportunidad de estar en todas esas etapas. Hay un dicho que dice que el que pega primero, pega dos veces y yo por haber nacido ligué El Principito que no es poca cosa, después yo les compartía El Principito, aunque todos saben que El Principito es mío.
