Se cumplen 22 años de la muerte del maestro Carlos Giraudo, emblema de la Orquesta Sinfónica de Córdoba
El 25 de marzo de 2002 la cultura de Córdoba recibía la tristísima noticia de la muerte del maestro Carlos Giraudo, quien durante 16 años dirigió la Orquesta Sinfónica de Córdoba.
La tristeza de su partida se produjo no sólo por su repentina muerte, sino también porque tan sólo tenía 50 años y uno imagina un futuro lleno de saberes para ofrecer a las generaciones futuras.
El maestro Giraudo, o El Payo como lo conocían todos, fue un niño prodigio ya que su primera experiencia de dirección musical ocurre a la edad de 12 años años, ayudado por otro destacado formador, Herbert Diehl, fundador del Coro de Niños Cantores.
Posteriormente su carrera musical adquirió ribetes destacados cuando el maestro Giraudo fue asistente de dirección del maestro Diehl en la gira que este realizó por Argentina, Chile y Estados Unidos.
Además de hacer brillar a la Orquesta Sinfónica de Córdoba, el maestro Giraudo también impulsó y condujo el Agosto Musical y el Concurso Internacional de Jóvenes Músicos -Horacio Lavandera, Alexander Panizza y Sol Gabetta emergen de esta última competencia-. Animó el desarrollo de un Foro de Compositores para el estímulo de la creación orquestal. Fundó y dirigió la Orquesta Sinfónica Juvenil de Córdoba y de la Orquesta de Cámara Infantil. Fue miembro fundador de la Fundación del Teatro del Libertador San Martín, institución de productiva labor en la vida cultural de Córdoba y que aún hoy lleva adelante una prolífica tarea.
Egresó de la Universidad Nacional de La Plata con medalla de Oro por el título de Profesor Superior en Dirección Orquestal. En La Plata dirigió el grupo Musicantes, también el Coro de la Municipalidad y tocó el violonchelo en el Cuarteto Arcos.
Radicado en Suiza, se desempeñó como director asistente en la Orquesta de Cámara de Zurich, con la que tuvo oportunidad de realizar giras por Europa y participar en grabaciones para radio y televisión.
En 2012, se realizó un concierto homenaje a Carlos Giraudo en el Teatro del Libertador San Martín, que dirigió el maestro Hadrian Avila Arzuza. En ese concierto participó el pianista Alexander Panizza, quien precisamente fue distinguido en una edición del Concurso Internacional de Jóvenes Músicos, que Giraudo comandaba.
A 22 años de su muerte, su figura se hace cada vez más imprescindible en la cultura de Córdoba y es deber de quienes lo vimos, lo admiramos y aplaudimos preservar su memoria y su legado.