Enero 2026

"La escuela paga los platos rotos"

Por Micaela Gisbert, licenciada en Educación y Comunicación Social

Esta semana tuvimos dos ejemplos clarísimos. En Arroyito un festejo de fin de clases terminó en violencia y destrozos hacia una escuela.En Malvinas Argentinas una familia irrumpió en un Colegio y atacó a docentes con agua hirviendo luego de una pelea entre dos alumnas.Si esto no nos alarma,no nos interpela, ¿qué lo va a hacer? Estos hechos no pasan porque los chicos están terribles, los padres son un desastre, sino que pasa porque hoy estamos viviendo tres fenómenos simultáneos: uno  es la desregulación, dos  es la omisión de autoridad y  tres es el  individualismo exagerado. Cuando estas tres fuerzas se combinan la escuela paga los platos rotos. Los chicos están agotados, no duermen bien y están hiperestimulados. Además tienen recuperatorios, carpetas incompletas, super cargados de compromisos, estrés, saturación. Los adultos también desregulados: cansancio, hiperactividad, poca reflexión, respuestas violentas y deseo o afán de tener todo ya y ahora.
Lo de Arroyito es desregulación adolescente, impulsada, autorizada, promovida por los padres. Lo de Malvinas Argentinas es desregulación adulta: violencia. En ambos casos ¿quién termina absorbiendo? La escuela. Otra vez la escuela paga los platos rotos.
Durante años venimos debilitando la autoridad adulta, cuestionando cada límite, negociando lo innegociable: desautorizando al docente, relativizando la norma escolar. Hoy lo vemos claro: sin autoridad aparece la violencia. En Arroyito nadie frenó. En Malvinas nadie pensó antes de actuar y en ambos casos la institución queda desbordada, porque cuando se omite la autoridad, la escuela paga los platos rotos. Vivimos en una época en donde todo es: mi hijo primero, mi enojo primero, mis derechos primero. Le exigimos al otro empatía constante, cuando ni nosotros tenemos empatía con el otro. El bien común quedó segundo y la comundiad al final. Y la escuela que es justamente una institución comunitaria, cuando la sociedad se vuelve individualista la escuela lo sufre primero. ¿Y quién paga los platos rotos de ese individualismo? La escuela. Hoy no estamos frente a un problema escolar, estamos frente a un problema social, cultural, emocional que explota en el único lugar que todavía reúne comunidad, bien común: la escuela.
Los chicos están desregulados, los adultos también. La autoridad desdibujada, el individualismo en auge. Hasta que no reconstruyamos límites, rutinas, presencia, comunidad la escuela va a seguir pagando los platos rotos y los chicos van a seguir siendo los más perjudicados.

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