Con la participación de más de 400 asistentes, entre líderes de negocio y especialistas técnicos, se realizó en Buenos Aires el Red Hat Summit: Connect 2026. Bajo la consigna “El poder de elegir”, el encuentro reunió a referentes del sector para analizar cómo las soluciones de código abierto pueden ayudar a las organizaciones a escalar sus iniciativas de Inteligencia Artificial (IA), fortalecer la seguridad y preservar su autonomía tecnológica.
La agenda planteó un cambio de paradigma: pasar de la experimentación con IA a su aplicación a escala, con impacto concreto en el negocio. “Ya se está pasando mucho más de la etapa meramente exploratoria a la etapa, como decimos nosotros, más de impacto real en el negocio de las organizaciones, que es poder tener casos prácticos”, dijo a Clarín Jorge Payró, Country Manager de Argentina y director regional de Cono Sur en Red Hat.
“Nuestra recomendación es implementar IA cuando ya se tiene muy claro un norte -siguió Payró-, cuando tenés un propósito concreto, cuando sabés dónde te va a ayudar a escalar. En ese sentido recibimos recientemente algunas encuestas. A escala regional o global, una del Boston Consulting Group dice que el 85% de las organizaciones han venido invirtiendo en temas de IA, pero sólo entre el 10% y el 20% terminan en modelos o en un caso práctico de producción. Por otro lado tenemos alguna información más local de la Universidad de San Andrés, que sostiene que las empresas medianas y grandes de Argentina tienen un nivel de utilización de IA y de incorporación a sus organizaciones del orden del 16%. Son mejores números que lo que estábamos viendo hace un año atrás. Y además, más allá de las encuestas, se ve que los proyectos de IA concretos ya están en las conversaciones dentro de las empresas.
Poco antes, el mismo Payró se había pronunciado en el mismo sentido en su charla frente a los asistentes: “Hace exactamente un año hablábamos del miedo a quedarnos afuera de la ola de la inteligencia artificial, que avanza a gran velocidad. Hoy estamos pasando de la exploración a la generación de un impacto real en el negocio y en los servicios que brindamos”, dijo sobre el escenario del Hotel Alvear Icon, en Puerto Madero.
En ese contexto, el ejecutivo destacó la necesidad de construir una base tecnológica que permita integrar los sistemas existentes con nuevas capacidades de innovación. También subrayó la importancia de aprovechar las posibilidades de la nube y los modelos de IA, manteniendo la libertad de elegir cómo combinar las tecnologías de acuerdo con las necesidades de cada organización.

Empresas adaptables
“Una empresa lista para la IA no es la que simplemente incorpora modelos o asistentes, sino la que tiene operaciones comprensibles, medibles y automatizables. Eso exige datos bien gobernados, procesos documentados, plataformas consistentes del centro de datos a la nube y el edge y equipos capacitados para experimentar con controles adecuados. En Red Hat lo llamamos aplicar principios de ingeniería de software a la operación del negocio: si un agente de IA va a hacer trabajo real, primero tiene que entender cómo funciona la empresa.”, dijo más tarde a Clarín Michael Ferris, Senior Vice President, Chief Operating Officer, and Chief Strategy Officer en Red Hat.
“El verdadero diferenciador no será tener IA -agregó Ferris-, sino construir una empresa adaptable. Hay que conectar los sistemas heredados con nuevas capacidades inteligentes, sin descartar inversiones ni frenar la operación. Para eso hace falta una plataforma común que soporte cualquier modelo, acelerador y nube, con seguridad y escalabilidad integradas. La IA agéntica es la próxima ola, pero no será la última: las empresas necesitan una base abierta y flexible que absorba la siguiente disrupción sin empezar de cero.”
Durante la sesión técnica “Construir para innovar: IA, seguridad y decisiones que impactan”, Diego Sanín, Solution Architecture Leader en Red Hat, y Víctor Cornejo, Arquitecto en jefe para Latinoamérica en Red Hat, abordaron los desafíos de la innovación tecnológica junto a IBM. La presentación incluyó demostraciones de Lightwell, una iniciativa conjunta de Red Hat e IBM orientada a fortalecer la seguridad de la cadena de suministro de software de código abierto, así como aplicaciones de IA.
Uno de los ejes centrales de la jornada fue el panel “La próxima frontera de la IA es el control: economía, seguridad y soberanía para llevar la IA a escala”, con la participación de Victoria Martínez, Gerente de plataformas de IA para LATAM de Red Hat, junto a representantes de Lenovo e Intel.
En este marco, se presentó la solución AI Factory, un enfoque que integra infraestructura, hardware acelerado y software abierto para industrializar el desarrollo y la ejecución de inteligencia artificial.
Lenovo e Intel también presentaron sus aportes. Mientras que Lenovo contribuye con infraestructura optimizada para cargas de IA, poniendo el foco en el rendimiento medido en tokens por segundo, la eficiencia de costos y las capacidades de protección de ThinkShield; Intel aporta tecnologías de seguridad a nivel de hardware, incluyendo computación confidencial mediante TDX y SGX, además de Intel Boot Guard para proteger la integridad de los sistemas.
“La conversación sobre IA ya no pasa por si adoptarla, sino por cómo industrializarla de manera responsable. Una AI Factory que integra infraestructura, hardware acelerado y software abierto permite a las organizaciones escalar con rendimiento, eficiencia de costos, seguridad y gobernanza, sin quedar atadas a un único camino”, concluyó Martínez.