El vocalista de Deep Purple, Ian Gillan de 81 años sufrió una descompensación y tuvo que ser hospitalizado de urgencia este sábado. Y aunque hasta el momento no se emitió un parte médico oficial, la banda ya pospuso sus próximas dos presentaciones que deberían haberse realizado en Leipzig y Hamburgo, en Alemania.
Por lo pronto, la información fue difundida por el propio grupo, quienes confirmaron a través de su red oficial en Instagram que el cantante estaba internado, aunque no revelaron qué le pasó exactamente. Tampoco se informó cuál es el cuadro de situación que llevó al líder de la mítica banda inglesa a ser trasladado de urgencia.
«Con gran decepción, Deep Purple debe anunciar que no pueden actuar según lo programado esta noche en el QI Arena (Leipzig) y mañana (domingo) por la tarde en el Sporthalle (Hamburgo)«, confirmó Purple.
«Esto se produce como resultado de una emergencia médica que involucra a Ian Gillan, que ha resultado en su hospitalización actual. Entendemos que este anuncio llega con poca antelación y compartimos la decepción de todos nuestros maravillosos fans que no podemos actuar en Leipzig y Hamburgo«, informaron.
Y cerraron: «Deep Purple y su equipo se centran en encontrar un momento adecuado para reprogramar ambos espectáculos. Todas las entradas compradas serán válidas para las fechas reprogramadas«. Y cerraron «Con el mayor amor y respeto…«.

La internación de Gillan ocurre en plena gira mundial de «Splat!», que tuvo sus comienzos a principios de agosto en Europa. El tour mundial tiene programado distintas presentaciones europeas y aunque no hay cambios todavía en su agenda oficial, su paso por Latinoamérica que incluía a Argentina en diciembre está en suspenso.
Casi a fines del año pasado se supo que Gillan padecía una pérdida severa de visión: conserva únicamente el 30% de su capacidad visual.
Pese a esa complicación de salud, meses atrás el legendario vocalista desmintió categóricamente los rumores de un retiro, asegurando que continuaría arriba de los escenarios mientras mantuviera las fuerzas físicas para hacerlo.
Deep Purple había lanzado «Splat!», el 3 de julio pasado. Un esperado álbum que volvía hacia las fuentes más rockeras de la banda de inicios de los 70s. Un disco que contó con la producción de Bob Ezrin, quien trabajó con artistas de la talla de Pink Floyd, Kiss, Lou Reed y Alice Cooper, entre otros.

Si bien Purple supo tener varios vocalistas, Gillan es de las voces icónicas de la banda británica.
Se incorporó al grupo durante 1969, reemplazando al cantante original, Rod Evans. Su primera etapa con Deep Purple terminaría en 1973 para ir en un corto lapso a Black Sabbath.
Sin embargo, en ese primer período, su registro vocal quedaría marcado a fuego en el grupo con discos como «In Rock»(1970); «Fireball» (1971); el aclamado «Machine Head» (1972); y «Who Do We Think We Are» (1973).
Gillan regresaría a su rol principal en Purple con el relanzamiento de la banda a mediados de los 80s. En 1984 con el álbum «Perfect Strangers«. La segunda etapa duraría otros cinco años, hasta el ’89. Luego el vocalista tendría una serie de idas y vueltas con la banda. Sin embargo, sus registros se vieron reflejados en varios álbumes de estudio más.
RN