“¿Está nevando?” pregunta a los 8 minutos de iniciada la película la pequeña Lide, mirando fuera de la ventana de la casa hacia el bosque. Y no, lo que ve Lide y verán sus familiares son las primeras cenizas que se esparcen de un incendio forestal cercano en Cortafuego, la película con Joaquín Furriel que estrenó Netflix y, desde que lo hizo, se posiciona en el primer lugar como la producción más vista del gigante del streaming.
Lide (Candela Martínez) es sobrina de Luis (Joaquin Furriel, que habla en castellano, sí, pero con modismos españoles porque Cortafuego la rodó allí, en España, coño). La niña de 8 años no la está pasando bien. Falleció su padre, y están allí, en la casa en el bosque ella, su tío Luis, su mamá Mara (Belén Cuesta), su tía Elena (Diana Gómez, la vimos en La casa de papel) y su primito Dani. Mara quiere deshacerse de todas las pertenencias de su marido y vender la casa.

En eso están cuando Lide dice aquello de la nieve y, al darse cuenta de que el incendio se propaga, todos deciden marcharse.
El incendio tan temido
“¡Nos íbamos a despedir de todo juntas!”, le replica y repite varias veces Lide a su mami, que no entiende razones y quiere que junte sus cosas para irse. Y Lide hace lo que no tenía que hacer (huir), y lo hace porque si no la película a los 12 minutos se hubiera convertido en un cortometraje.

Al sentarse a ver Cortafuego, y a los 12 minutos advertir lo que está sucediendo, uno podría prejuzgar, suponer y creer que lo que seguirá será como una película de cine catástrofe, con el tío, la mami, el primito, los bomberos, la policía (y un vecino, Santiago, el catalán Enric Auquer, de Quien a hierro mata) buscando desesperadamente a Lide, poniendo en riesgo sus vidas
Error.
La chica que desaparece
Bueno, error en parte, porque sí estarán buscando a la niña, pero no tanto entre los árboles por quemarse sino en la casa de Santiago, que poco a poco parece ser el principal sospechoso de la desaparición de la chica.

Que mejor que no entren a ese cuarto, advierte Santi cuando Mara y Luis revisan su casa. ¿Qué hace esa pulserita de Lide, “que nunca se la saca”, dice su mami, en el auto de Santiago? ¿Y esa pala? ¿Y lo que ven en el whatsapp?
Cortafuego es de esas películas que parece que van por un lado, pero tuerzan la atención hacia otro. ¿Y si Santiago no miente, y si bien dice que vio a Lide en el bosque, él no le hizo nada? ¿Eh?

No son muchos los personajes que se ven en pantalla. Ni siquiera hay muchos bomberos apagando el fuego cercano, o tal vez sí, pero la fotografía, es tan pero tan oscura que por momentos no se llega a distinguir quién dice o hace qué cosa.
Habrá sido decisión del realizador David Victori (la serie Sky rojo, con Lali Espósito, la película No matarás, con Mario Casas). Como sea, Cortafuego parece que va para un lado, pero va para otro, y así, sucesivamente. Será para confundir al espectador o por la orientación del viento, a ver si se apaga el incendio.
“Cortafuego”
Buena
Drama. España, 2025. 107’, SAM 16. De: David Victori. Con: Belén Cuesta, Joaquín Furriel, Enric Auquer, Diana Gómez. Disponible en: Netflix.