Apple tardó siete años en entrar al negocio de los celulares plegables. Cuando Samsung presentó el primer Galaxy Fold, en 2019, la categoría todavía tenía pantallas frágiles, bisagras voluminosas y precios difíciles de justificar. El iPhone Duo llega en el esplendor del segmento. Ahora, los plegables son más finos, resistentes y potentes, y Android cuenta con varias generaciones de ventaja.
Por eso, el primer plegable de Apple no compite contra experimentos. Frente a él aparecen equipos maduros como el Samsung Galaxy Z Fold 8 y propuestas técnicamente ambiciosas como el Motorola Razr Fold y el nuevo Xiaomi 18 Fold.
Huawei, en cambio, propone con Pura X una interpretación diferente: un plegable compacto que, al abrirse, apuesta por una pantalla mucho más ancha de lo habitual.
La pregunta, entonces, es qué consiguió hacer Apple mejor después de esperar tantos años y, especialmente, qué características todavía ofrecen sus rivales y no aparecen en un iPhone Duo con un rango de precio que irá de los US$1.999 (256GB) hasta los US$3199 (2TB) en Estados Unidos.
iPhone Duo: Apple apuesta por un plegable más parecido a un iPad

El primer punto diferencial está en las proporciones. El Duo cerrado tiene una pantalla OLED de 5,4 pulgadas y, una vez abierto, alcanza las 7,6 pulgadas. Ambos paneles mantienen la misma relación de aspecto, una decisión pensada para que las aplicaciones cambien de una pantalla a otra sin modificar radicalmente su presentación.
El panel interno suma además un acabado nanotexturizado que reduce reflejos y ayuda a disimular uno de los problemas históricos de estos teléfonos: el pliegue que atraviesa la pantalla por el centro.
Las primeras pruebas realizadas después de la presentación señalan justamente que la marca del pliegue resulta menos visible que en el Galaxy Z Fold 8, aunque todavía habrá que comprobar cómo envejece con meses de uso.
Apple también adaptó el sistema operativo al nuevo formato. El Duo puede mostrar varias aplicaciones simultáneamente, aprovechar diferentes ventanas de una misma app y modificar la interfaz según esté abierto, cerrado o parcialmente plegado. Incluso tendrá compatibilidad con Apple Pencil USB-C.
Para el usuario, la experiencia al abrirlo debe responder más como un pequeño iPad que como un iPhone simplemente agrandado.
En potencia tampoco llega recortado. Utiliza el mismo A20 Pro de los iPhone 18 Pro, acompañado por una cámara de vapor para controlar la temperatura durante juegos, inteligencia artificial y multitarea. Tiene versiones desde 256 GB hasta 2 TB, una capacidad que Samsung no ofrece actualmente en el Fold 8.
Samsung Galaxy Z Fold 8: ocho generaciones pesan

La principal amenaza está en Samsung. El Galaxy Z Fold 8 cuesta desde US$1.899, apenas 100 dólares menos que el iPhone Duo, pero representa la octava generación de una familia que fue corrigiendo buena parte de los problemas iniciales del formato.
Esa experiencia se nota especialmente en el tamaño. El Samsung pesa 201 gramos frente a los 254 gramos del Duo y, cerrado, tiene 9,7 milímetros de espesor contra 11,3 mm del iPhone. Es una diferencia importante en dispositivos que pretenden combinar celular y tablet sin convertirse en un objeto incómodo para llevar en el bolsillo.
El iPhone contraataca con resistencia IP68, frente a IP48 del Samsung, y con una pantalla cuyo pliegue parece menos evidente. Pero Samsung conserva una ventaja difícil de medir solamente con especificaciones: ocho generaciones de experiencia con hasta tres aplicaciones en pantalla y un sólido comportamiento de Android sobre pantallas plegables.
Y esa es justamente una de las incógnitas del Duo. Apple parece haber resuelto muy bien la transición entre sus dos pantallas, pero todavía habrá que comprobar cuánto tardan las aplicaciones de terceros en sacar verdadero provecho del nuevo formato.
Motorola Razr Fold: más pantalla y mucha más batería

Motorola eligió otro camino para su primer Razr tipo libro. Tras ocho años de incursión en el formato Flip o «tipo concha», este año llegó el momento del Razr Fold. Su pantalla exterior tiene 6,56 pulgadas y, al abrirlo, ofrece un enorme panel de 8,09 pulgadas.
Al igual que los celulares de este tamaño con Android, este modelo puede ejecutar hasta tres aplicaciones simultáneamente, una ventaja para quienes realmente pretendan utilizar estos dispositivos como reemplazo parcial de una tablet.
Pero donde la diferencia resulta más evidente es en la batería. Este dispositivo incorporó una unidad de 6.000 mAh con tecnología de silicio-carbono, carga por cable de 80 W y carga inalámbrica de 50 W. Apple no informa la capacidad de las dos baterías del Duo, pero promete hasta 24 horas de uso típico y una carga del 50% en aproximadamente 20 minutos con un cargador de 60 W o superior. Todo por $1.899 USD.
El Razr Fold también utiliza el Snapdragon 8 Gen 5, dispone de 16 GB de RAM y almacenamiento UFS 4.1. Es decir, Apple no puede apoyarse simplemente en la idea de que llegó más tarde para ofrecer automáticamente el hardware más avanzado: Android ya tiene plegables que lo superan claramente en algunos números importantes.
Xiaomi 18 Fold

El Xiaomi 18 Fold es probablemente uno de los rivales que más incomoda al primer plegable de Apple cuando la comparación se limita al hardware.
También adopta el formato ancho tipo pasaporte: tiene una pantalla exterior AMOLED de 5,38 pulgadas y una interior flexible de 7,58 pulgadas, ambas con refresco adaptativo de hasta 120 Hz y un brillo máximo anunciado de 4.000 nits. Pesa 219 gramos y cerrado tiene 10,68 milímetros de grosor, por lo que resulta más liviano y ligeramente más delgado que el iPhone Duo.
Pero sus principales argumentos están adentro. Xiaomi estrenó en este plegable su procesador propio XRing O3, fabricado en 3 nanómetros, acompañado por hasta 16 GB de RAM LPDDR6 y 1 TB de almacenamiento. Además, incorpora una batería de 6.000 mAh de silicio-carbono, con carga rápida de 67 W por cable y 50 W inalámbrica.
Es justamente uno de los apartados donde los fabricantes chinos están tomando ventaja: consiguen colocar baterías de gran capacidad en cuerpos cada vez más compactos.
La diferencia se vuelve todavía más evidente en las cámaras.
Frente al sistema dual de 48 MP del iPhone Duo, el Xiaomi incorpora tres sensores desarrollados junto con la firma alemana Leica: una cámara principal de 200 MP, ultra gran angular de 50 MP y, sobre todo, un teleobjetivo periscópico de 50 MP con zoom óptico 3,5x. Esa última es precisamente una de las grandes ausencias del iPhone Duo.
Xiaomi también permite trabajar con tres aplicaciones simultáneamente cuando el teléfono está abierto, reforzando la idea de utilizarlo como una pequeña tablet. Su precio parte de 10.999 yuanes, alrededor de US$1.540 al cambio, claramente por debajo de los US$1.999 del Duo.
Sin embargo, acá aparece su gran desventaja frente a Apple y Samsung: por ahora el Xiaomi 18 Fold solamente está confirmado para China y no existe una fecha de lanzamiento internacional. Es un rival formidable en especificaciones, pero mucho menos accesible para un comprador argentino
Huawei Pura X: otra forma de entender el plegable

Huawei tomó un camino diferente al de Apple, Samsung o Motorola con el Pura X. En lugar del formato tipo libro tradicional, inició el camino del formato «pasaporte» que cerrado es compacto, pero que al abrirse despliega una pantalla de 6,3 pulgadas con relación de aspecto 16:10.
Esa proporción más ancha hace que se acerque conceptualmente a la idea que Apple persigue con el Duo: ofrecer más superficie útil para leer, navegar, mirar videos o trabajar sin recurrir a las pantallas interiores excesivamente cuadradas de algunos plegables.
El Pura X cuenta además con una pantalla exterior de 3,5 pulgadas y un sistema de cámaras encabezado por un sensor principal de 50 megapíxeles con apertura variable, acompañado por un ultra gran angular de 40 MP y un teleobjetivo de 8 MP con zoom óptico 3,5x.
También incorpora una batería de 4.720 mAh, carga rápida de 66 W por cable y 40 W inalámbrica. Son especificaciones que vuelven a marcar una diferencia con el Duo en dos puntos concretos: Huawei ofrece teleobjetivo óptico dedicado y una carga considerablemente más rápida.
Sin embargo, la comparación tiene un límite importante. El Pura X no busca convertirse en una pequeña tablet, como sí hace el iPhone Duo. Su pantalla de 6,3 pulgadas queda bastante por debajo de las 7,6 pulgadas de Apple y su principal ventaja está justamente en mantener dimensiones compactas cuando se cierra.
Además, Huawei continúa condicionado fuera de China por la ausencia de los servicios de Google, una diferencia decisiva frente a Apple, Samsung y Motorola para un usuario occidental. Si bien no existe un precio oficial de venta directa en dólares para el mercado internacional, el dispositivo se consigue en plataformas de exportación a un precio que ronda entre los US$1.400 y los US$1.500.
Entonces, ¿qué hace mejor el iPhone Duo?

El nuevo plegable de Apple no gana la comparación por cantidad de cámaras, batería, peso, delgadez ni velocidad de carga. Samsung ofrece la experiencia acumulada de ocho generaciones; Motorola y Xiaomi apuestan por baterías de 6.000 mAh, y el 18 Fold demuestra además que un plegable puede incorporar un teleobjetivo periscópico sin renunciar a un cuerpo relativamente delgado.
Su fortaleza parece estar en otro lugar. Apple buscó solucionar algunos de los aspectos que todavía generan fricción en esta categoría: un pliegue menos visible, proporciones de pantalla más naturales, continuidad entre el panel exterior e interior y una integración estrecha entre hardware, aplicaciones y sistema operativo.
Además, mantiene ventajas poco habituales entre plegables, como certificación IP68, y suma el ecosistema de aplicaciones y servicios del iPhone.
Pero los US$1.999 también dejan expuestas sus concesiones. Es 53 gramos más pesado y más grueso que el Galaxy Z Fold 8, no tiene teleobjetivo dedicado y existen rivales Android con pantallas de más de 8 pulgadas, baterías de 6.000 mAh y sistemas de carga considerablemente más potentes.
El primer plegable de Apple, por lo tanto, no parece haber llegado para ganar la guerra de las especificaciones. Su desafío es bastante más difícil: demostrar que la integración de iOS, el diseño de las pantallas y la forma en que desaparece la frontera entre iPhone y pequeña tablet compensan aquello que Android ya hace mejor.
Y también justificar por qué alguien debería pagar casi 2 mil dólares por una primera generación cuando del otro lado hay fabricantes que llevan años aprendiendo (a veces a los golpes) cómo construir un teléfono que se dobla por la mitad.
SL