Febrero 2025

Llegan los avisos a ChatGPT: qué cambia y cuáles son las alternativas gratuitas sin publicidad

OpenAI empezó a mostrar anuncios publicitarios dentro de ChatGPT para una parte de los usuarios gratuitos y del plan Go en Estados Unidos. No se trata de un banner lateral ni de un aviso periférico: la publicidad aparece integrada en el mismo espacio donde el asistente responde, redacta textos o ayuda a resolver tareas.

El cambio, por ahora limitado a ese mercado y a esos niveles de acceso, deja afuera a las suscripciones Plus, Pro, Business, Enterprise y Education.

El anuncio marca un punto de inflexión en la relación entre el usuario y la herramienta. ChatGPT ya no es solo un experimento ni una curiosidad tecnológica: para millones de personas se convirtió en un espacio de trabajo cotidiano, usado tanto para tareas personales como laborales. Colocar publicidad dentro del hilo conversacional altera ese contrato implícito.

Según explicó la compañía, los anuncios estarán etiquetados como patrocinados y diferenciados visualmente del contenido orgánico. Sin embargo, la novedad no está tanto en el formato como en el lugar que ocupan. El chat no funciona como una red social ni como un sitio de noticias: es un entorno de concentración, donde la continuidad del contexto es parte central del producto.

El contexto económico también importa. El plan Go, una suscripción de bajo costo lanzada globalmente a mediados de enero, ya anticipaba un modelo híbrido: precio más bajo a cambio de alguna forma de monetización adicional. La publicidad aparece ahora como ese equilibrio buscado.

La pregunta de fondo no es solo si habrá más o menos anuncios, sino qué pasa cuando el mensaje patrocinado convive con una respuesta que el usuario percibe como funcional, neutral o incluso confiable.

Publicidad dentro del chat: qué cambia cuando el anuncio comparte espacio con la respuesta

Así se ven los anuncios en ChatGPT.

De acuerdo con OpenAI, los anuncios se mostrarán como contenidos patrocinados claramente identificados y separados visualmente del resto del texto. No aparecerán para menores de 18 años ni junto a temas sensibles o regulados, como salud, política o salud mental.

El punto gris es cómo se define, en la práctica, cuándo una conversación entra en una categoría sensible, especialmente en diálogos que cambian de registro en pocas frases.

La selección de los anuncios se apoya en el tema de las conversaciones, el historial de chats y la interacción previa con publicidad. En términos técnicos, se trata de segmentación contextual: alguien que consulta recetas puede ver anuncios de comida o delivery sin salir del mismo hilo conversacional.

La diferencia con la publicidad tradicional es clave. En un buscador o una red social, el anuncio suele estar separado del contenido principal. En un asistente conversacional, en cambio, el valor está en la continuidad del diálogo. Cualquier elemento que se inserte allí tiene un peso distinto.

El antecedente no es nuevo. A fines de 2025, pruebas preliminares de sugerencias percibidas como anuncios encubiertos generaron críticas y obligaron a la empresa a reforzar ahora el discurso sobre etiquetado y separación visual. Las pruebas actuales en Estados Unidos servirán para medir hasta qué punto ese equilibrio se sostiene.

Anthropic destaca por su capacidad de razonamiento complejo.

Para quienes no quieren publicidad dentro del chat, existen hoy varias alternativas gratuitas, con matices y limitaciones distintas.

Claude, el asistente de Anthropic, ofrece un plan gratuito sin anuncios. Está especialmente orientado a texto largo, análisis y redacción, aunque impone límites diarios más visibles que ChatGPT. La empresa sostuvo públicamente que no planea integrar publicidad en el producto.

Gemini, de Google, también puede usarse de forma gratuita con una cuenta de Google. No muestra anuncios dentro del chat, aunque está más integrado al ecosistema de la compañía y a sus servicios. Es una opción sólida para consultas generales y tareas cotidianas.

DeepSeek, la IA china. Foto: Reuters

Microsoft Copilot se presenta como otra alternativa sin avisos en el diálogo. Funciona apoyado en modelos de OpenAI, pero con una lógica más cercana a la búsqueda web y al entorno de Microsoft. Para muchos usuarios, el límite está menos en la publicidad que en esa dependencia del ecosistema.

Perplexity, en su versión gratuita, apunta más a la búsqueda asistida con fuentes que al chat creativo puro. No inserta publicidad intrusiva en la conversación y prioriza la referencia a enlaces externos, lo que lo vuelve útil para investigación rápida.

DeepSeek es otra opción que ganó visibilidad en los últimos meses. El modelo desarrollado en China ofrece acceso gratuito a través de su web y app, sin anuncios dentro del chat, y se destacó por su rendimiento en tareas de razonamiento y programación.

Como otras alternativas, impone límites de uso y puede experimentar restricciones en momentos de alta demanda, pero para muchos usuarios se convirtió en una vía para acceder a IA avanzada sin suscripción paga.

Finalmente, existen opciones basadas en modelos open source que pueden usarse a través de distintas plataformas. No muestran anuncios, pero suelen requerir más conocimientos técnicos o aceptar fricciones adicionales en la experiencia.

Qué mirar antes de cambiar de asistente

Google Gemini, la alternativa del gigante de internet.

Antes de migrar, conviene evaluar algunos puntos básicos. El primero es la privacidad y el uso de datos: qué se guarda, qué se entrena y qué controles ofrece cada plataforma. El segundo son los límites del plan gratuito, que varían mucho entre servicios.

También pesa la integración con otros sistemas. Algunas herramientas funcionan mejor dentro de un ecosistema cerrado; otras son más independientes, pero menos pulidas. La calidad de las respuestas, la estabilidad y la velocidad siguen siendo factores centrales.

Lo “gratuito” casi nunca es neutral. Cuando el asistente se vuelve infraestructura cotidiana, cualquier cambio en el espacio donde ocurre la interacción, como la llegada de anuncios al propio diálogo, deja de ser un detalle y pasa a redefinir la experiencia completa.

SL