Enero 2026

Los 25 años de «Azul» de Cristian Castro, un TOC hecho canción que repite el nombre del color 59 veces

Azul es Cristian Castro gritando “¡Te amo mamá!”. Deber ser a ella, la actriz de telenovela Verónica Castro, claro, la señora que le dio la vida y unos agudos galácticos y castrantes. A Ricardo Iorio le gustaba Azul y se preguntaba por qué no figuraba entre los mejores 50 cantantes de la revista Rolling Stone.

Esta canción, clásico indudable, placer culposo de multitudes, tiene bien ganada la categoría de patrimonio cultural de la música pop latinoamericana. Una obsesión monocromática que se hizo pública a comienzos de 2001. Cuando hizo cumbre se la estudió por gente capaz de decir que la utilización de un solo color reducía la complejidad visual y daba sensación de calma.

Cristian Castro en los premios Fox Sports Awards de 2006. Foto APCristian Castro en los premios Fox Sports Awards de 2006. Foto AP

Te robaré un color

El cantante menos valorado de México es Cristian Castro, siempre a la sombra de Luis Miguel. El hijo de la mina lindísima de la tele versus la trágica y misteriosa desaparición de la mamá de Luis Miguel. Siendo pérfidos o nefastos, digan lo que digan, quizás deberíamos echarle la culpa al mono tremendo del bolero.

Un jovencísimo Cristian Castro en Mar del Plata, 1998.Un jovencísimo Cristian Castro en Mar del Plata, 1998.

El azul es un color que confunde. El blues hablaba de tristeza, pero el del tema de Cristian Castro empieza siendo una tenue sospecha de nombre propio que va desvirtuándose y que, en el correr de las estrofas, se vuelve místico & misericordioso.

Otro azul indeleble de la música popular es -de pie, señores- el del gato que está triste y azul de Roberto Carlos. Hablamos por teléfono con Roberto en 2019. ¿Me la explica, maestro? “Perdoname, yo tampoco la entiendo».

Dejando el lado fundamentalismos del color negro, el monocromático Cristian Castro, en una sola canción, nombra el azul 59 veces. Decretó que el azul era un estado emocional: si estabas triste, azul. Si estabas enamorado, más azul. Si no sabías qué zapatillas ponerte, las azules.

El video que acompañó semejante acontecimiento musical funcionó en las cadenas latinas de televisión como Thriller de Michael Jackson. Filmado en South Beach, Florida, las modelos y él, todos atendidos por “¡No me peguen, soy Giordano!” y Cristian, con ese cuerpo de perro igual al de todos, haciendo valer los bíceps de sus cuerdas vocales y Viva México Cabrones.

Cristian Castro en 2003, en el estadio Azteca de Ciudad de México. Foto EFECristian Castro en 2003, en el estadio Azteca de Ciudad de México. Foto EFE

No es profeta en su tierra. No lo fue ni con Azul, grabada a principios de 2001 -editada en abril- y parece que pronto habrá un «lanzamiento especial» conmemorando el cuarto de siglo de su ininterrumpida vigencia. Es la canción que encabezó meses el Billboard Hot Latin Tracks, la que se convirtió en mucho más que un hit. La que te robare un color (primario).

Corazón de almíbar

Azul empieza con una casualidad escrita con tinta de almíbar: “Fue una mañana que yo te encontré/Cuando la brisa besaba tu dulce piel”. Cae bien Cristian Castro. Es como Rocío Marengo. Lo ves haciendo nada, la mayoría de las veces teñido como los jugadores de Barracas Central, riéndose, siempre de carne y hueso, cambiando de novia, pinta de vago, un Beto Casella.

Cristian Castro en 2010. Foto: Juan Manuel Foglia.Cristian Castro en 2010. Foto: Juan Manuel Foglia.

Nada qué ver con la Logia Lautaro de Luis Miguel, que hace rancheras y boleros pero usa dobles para dar entrevistas y conciertos. ¿Amigos o rivales? “Veo en los reguetoneros cómo se juntan y hacen mucho equipo”, se lamenta el bueno de Castro. “Los baladistas debemos unirnos y Luismi, como capitán, tendría que estar más pendiente de sus compañeros.

Azul empieza a sonar por primera vez en 2026. Es la powersong que escucha la mujer de Messi cuando quiere ver la vida desde un color que no sea el rosa. El año en que su publicó, Luis Miguel estaba en su propio Stanger Things aumentando la saga de sus Romances, esos álbumes con un repertorio donde el corazón cobra inusual protagonismo, y se descuidan los demás órganos. ¿En el futuro qué debería ser cada uno? ¿Luismi avenida, Cristian plazoleta?

Azul amplió el campo de la imaginación de las personas encargadas de dar premios. Ganó el Latin Pop Airplay y el Tropical/Salsa Airplay. El tema fue severamente reversionado en múltiples estilos, desde dance remix hasta una versión merengue. Se la describe como “una melodía adictiva”, “una interpretación enérgica” y se dice que tiene un estribillo que “logra hacer del TOC una canción”. Y se escribe más: ”Es como el De música ligera del pop latino. Un himno”.

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