Enero 2026

La triste TV del verano, en la que la revelación es Maxi López

Más allá de lo que marque el termómetro, de lo que asuste la sensación térmica arañando los 40 grados y de las áreas rojas y naranjas marcadas en los mapas de los meteorólogos, en lo que va de este año no estalló el verano en la TV… todavía. Está fría la tele. Si bien conducen Mirtha y Juana, y MasterChef Celebrity es lo más visto de cada día, nada pegó el salto, ni los canales refrescaron sus pantallas como sucedía en otras temporadas.

Ni Juan Alberto Mateyko desde los lobos marinos de Mar del Plata, ni Nico Repetto, ni Horacio Cabak desde alguna playa, ni magazines frente al mar, ni nada. La televisión del 2026 pareciera no haber dado vuelta de página, como si hubiera estirado diciembre hasta fusionarlo con enero sin que se note el cambio de calendario. Es cierto que la TV en general ya no es lo que era, ni los números llegan a ser, siquiera, primos lejanos de los que algunos éxitos supieron conseguir.

Con las cifras de ahora -casi todas por debajo de la barrera de los diez puntos– más de un programa de hace unos años fue levantado del aire y etiquetado como fracaso. Pero en este contexto y sin ficción nacional producida para la TV tradicional -sí se están importando del streaming o desde Turquía o Brasil- hubiera sido alentador que a quienes manejen los canales se les cayera alguna idea. Buena idea no necesariamente requiere un gran presupuesto. Buena idea mata zapping (y mata apagado, obvio).

Pareciera que la tele estuviera precalentando el Mundial de fútbol, con un contador en tiempo de descuento en la pantalla de Telefe. El verano televisivo sólo se vive a través de los móviles de los noticieros, que siguen hablando de la heladerita playera, de cuánto cuesta una carpa y de donde llegan los visitantes a cada balneario.

Maxi López llegó, su participación gustó, lo dejaron viajar a Europa por el nacimiento de su quinto hijo, le buscaron dos reemplazos y lo esperaron... como a una figura. Foto: @adriandiazfoto

En ese marco gris, la revelación de la temporada surgió del lugar menos pensado. Ni de la actuación, ni de la música, ni de la conducción, ni del baile. Salió del deporte… y ni siquiera ya lo practica. Detrás de una «estación de cocina», Maxi López se instaló en el boca a boca como la sorpresa que nadie esperaba.

El ex delantero de River Plate dio, durante años, tela para cortar en los programas de chimentos como marido de Wanda Nara primero y como ex marido suyo, con conflictos mediante, después. Y hace unos meses, cuando la producción de MasterChef Celebrity anunció que sería uno de los 24 participantes, pocos daban dos mangos por su nuevo rol frente a cámaras. Más de uno de haber imaginado que se vendrían escenas domésticas y agitadas de trapitos al sol entre la conductora y su ex.

Y si bien es cierto que hay algo de eso, el «Tanque» -ya padre de cinco hijos, el último nació hace menos de un mes, en Suiza- parece haberse reinventado: devuelve con soltura y elegancia algunas chicanas de Wanda, entre los dos construyeron un dinámico microclima de «ex copados», y de a poco Maxi se fue convirtiendo en uno de los favoritos del público y uno de los más elogiados por el jurado. Y sus compañeros lo votaron como ‘El Presi’.

Wanda y Maxi con chicanas simpáticas, en un paso de comedia que suelen repetir en las galas de

Cada noche en la que compite da la sensación de ser quien concentra mayor cantidad de minutos en cámaras: se lo ve tranquilo, como si los años y su nueva vida le hubieran esculpido un nuevo perfil, como de hombre sereno, maduro, más allá de las viejas esquirlas. Y cada vez que él aparece en las galas, su nombre asoma con un hashtag en el ex Twitter: este miércoles fue a propósito de su flamante dentadura, pero en general es a cuento del favoritismo que se ganó de la gente. Quién lo hubiera dicho.

¿Eso habla, acaso, mal de él? No, en absoluto. Habla de que si un ex futbolista, aspirante a ser chef, se erige como «la revelación del verano» no hay entonces peso pesados alrededor en términos de figuras.

Los otros nombres del verano

La noche de Mirtha y Almorzando con Juana salen por El Trece hasta este fin de semana desde Mar del Plata, y el próximo sábado 7 La Chiqui Legrand reaparecerá desde Buenos Aires (su nieta lo hará a fin de febrero) y eso jerarquiza la pantalla, pero ni esos nombres han logrado calentar la pantalla.

se prendió una llamita en las tardes de ese canal, con La cocina rebelde de Jimena Monteverde, que con su dinámico magazine gastronómico en vivo logró reavivar la franja que no encontraba figura salvadora en El Trece.

Jimena Monteverde logró poner la franja de las 14.45/16.30 de El Trece alrededor de los 3 puntos (muchas veces los supera).

Pero así como su llegada le rindió al canal, el debut del actor chileno Benjamín Vicuña como conductor de The Balls no está funcionando: este miércoles promedió sólo 1,9 punto.

Todavía queda la chance de que febrero haga estallar el verano de la TV, con La China Suárez por El Trece (el lunes se estrena Hija del fuego: la venganza de la bastarda y compartirá prime time con Wanda, la ex de su actual pareja, Mauro Icardi) y con Gran hermano, generación dorada, desde el lunes 23, por el lado de Telefe, más alguna carta que ponga en juego otro canal. Por el momento, el goleador del verano sigue siendo el Tanque López, como en aquellos viejos tiempos millonarios.

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