Un video hiperrealista creado con inteligencia artificial encendió las alarmas y desató un nuevo debate en Hollywood. La escena, que muestra a Tom Cruise y Brad Pitt enfrentándose en una brutal pelea en el techo de un edificio, se viralizó en las últimas semanas y generó una reacción sin precedentes en la industria cinematográfica.
Lo inquietante no es sólo la calidad visual del clip, sino lo que representa: un posible futuro donde las máquinas puedan replicar con precisión escenas que antes requerían equipos enteros de producción humana.
El video fue generado por Seedance 2.0, una nueva herramienta de inteligencia artificial desarrollada por ByteDance, la empresa china matriz de TikTok. Con apenas un par de líneas de texto como instrucción, la IA produjo una secuencia de acción que muchos internautas confundieron inicialmente con material salido de un estudio de Hollywood.

Lo que provocó que se enciendan las alarmas en la meca de la industria del cine no es únicamente la viralidad del clip, sino la rapidez con que esta tecnología puede generar contenido audiovisual realista sin intervención humana significativa. Según expertos y observadores de la industria, esto abre un debate más profundo sobre el papel de los creativos y su futuro dentro de la creación del películas.
Es decir que, si esta IA se sigue desarrollando y perfeccionando, las empresas de cine podrían proyectar un futuro de abaratar costos, sin la necesidad de contratar técnicos para los efectos especiales o dobles de riesgo y maquilladores que se encarguen de aumentar el realismo de cada escena.
Y, en consecuencia, surgen una serie de preguntas inevitables: ¿Qué valor tendría un actor en el futuro si una IA puede recrear su voz, gestos y presencia sin pagarle? ¿Qué papel tendrían los equipos de efectos visuales cuando un algoritmo puede replicar escenarios enteros con un texto de entrada?.
La respuesta de Hollywood
La respuesta de Hollywood fuente a este fenómeno fue dura. La Motion Picture Association (MPA), que representa a gran parte de los grandes estudios estadounidenses, calificó la utilización de esta herramienta como una “infracción masiva de derechos de autor” y exigió que ByteDance cese inmediatamente la creación y distribución de material generado sin consentimiento ni autorizaciones previas.
El sindicato de actores SAG-AFTRA también se pronunció con firmeza. En un comunicado, condenó el uso no autorizado de las voces y semejanzas de los intérpretes, calificándolo de una amenaza directa a su capacidad de ganarse la vida en una industria ya tensionada por otros cambios tecnológicos y laborales.

Además, gigantes como Disney enviaron cartas de cese y desistimiento a ByteDance, alegando que la IA utiliza contenidos protegidos por derechos de autor sin permiso, incluidos personajes icónicos de franquicias populares.
Frente al revuelo, ByteDance se vio obligada a salir a dar explicaciones públicamente. En un comunicado, la empresa afirmo que respeta los derechos de propiedad intelectual y se encuentra ajustando las salvaguardas de Seedance 2.0 para evitar el uso no autorizado de imágenes y contenidos de terceros. Sin embargo, no dieron detalles claros sobre cómo lo harán ni cuándo se implementarán estas medidas.