Mayo 2026

En Cannes con Federico Luis, ganador de la Palma de Oro: «Tengo la sensación de que recién estoy empezando»

Federico Luis fue el primer premiado de la noche aquí en el Festival de Cannes. Su corto Para los contrincantes, que rodó en México, ganó la Palma de Oro al mejor cortometraje en el Festival más importante del mundo.

Ya había competido aquí, en 2019, con otro corto, La siesta, y en 2024 fue a la Semana de la Crítica, donde Simón de la montaña ganó el Grand Prix. Y el año pasado hizo la Residencia del Festival de Cannes.

Federico Luis se lleva su Palma de Oro a Chacarita, donde vive. Foto Reuters

La historia de un niño boxeador

Para los contrincantes se centra en Damián, un chico de 11 años, boxeador de profesión, y el corto lo sigue en ese ring, escuchando los consejos de su técnico, de su padre. Entre las corridas, los saludos y la fiesta oficial, le dedicó unos minutos al enviado de Clarín.

-¿Cuál fue tu primera sensación al recibir la Palma de Oro en el escenario, o cuando te nombraron?

Federico Luis recibe la Palma de Oro de manos la presidenta del Jurado de cortos, Carla Simón. EFE

-Mirá, estaba y estoy muy contento. Un premio significa la posibilidad de creer un poco más en la película que viene. Tengo la sensación de que recién estoy empezando, y que estoy más cerca de lo que quiero hacer.

-¿Habías preparado el speech del agradecimiento? Parecía muy espontáneo

-Agradecí al Jurado, al Festival, a mi familia y a los amigos que me fui haciendo estos años haciendo cine, al barrio de Tepito, en México, que tiene fama de ser un barrio muy cerrado, pero que nos recibió muy bien y nos dejó sentirnos tan bien a todos y filmar el corto. Y, es muy lindo recibir un premio así. También dije que me dejaba un sabor agridulce.

«A nadie le va a importar lo que dice un joven argentino»

-¿Por qué?

Damián López, el protagonista del corto. Boxea de verdad.

-Porque hoy por hoy, mientras estamos sentados en esta sala en Cannes pasan cosas tan crueles, y el cine nos pide abrir los ojos. Y dije que a nadie le va a importar lo que dice un joven argentino, pero le agradecí a los cineastas que estaban en la Lumière, que son importantes, que se animan a levantar la voz. Y bueno, agradecía por eso.

Federico cuenta que horas antes de llegar desde su hotel, ubicado detrás de la Gare de Cannes, la estación de tren -ningún 5 estrellas sobre la Croisette, el famoso boulevard de Cannes-, “traté como de cerrarme, de respirar por si tocaba subir al escenario y ser lo más digno posible”.

El argentino, en el escenario de la Sala Lumière. Reuters

Vive en Chacarita, “pero toda la vida viví en Boedo, soy hincha de San Lorenzo”, dice a las apuradas. Y cuenta que lo importante ya lo hizo, que era “llamar a mamá y a papá” y que está con su hermano Julián, científico que vino desde Lyon para acompañarlo en esta noche que, seguro, no se la olvidará jamás.

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