Mayo 2026

Festival de Cannes: Scarlett Johansson, Adam Driver, Javier Bardem, la última entrevista de John Lennon y la presencia argentina

Nunca se sabrá si es una propuesta desde la programación, una necesidad de agenda de las estrellas de las películas -que no son cualquiera: Javier Bardem, Scarlett Johansson y Adam Driver- o si es mera coincidencia.

Pero hay días, como ayer sábado, en el que las películas que tuvieron su première en el Festival de Cannes y que compiten por la Palma de Oro tiene un común denominador. En este caso, la familia.

Y son distintas relaciones familiares: la de una pareja que perdió un hijo, la de un padre que no ve a su hija desde hace décadas y la de dos hermanos.

El robot japonés

Por orden de aparición o de estreno, el matrimonio de Sheep in the Box, lo nuevo del japonés Hirokazu Kore-eda, trata de paliar la muerte de su hijito, Kakeru, hace ya dos años, recibiendo en su hogar un robot, un humanoide con el aspecto del niño.

El director Hirokazu Kore-eda junto a los intérpretes de

La película transcurre en un futuro no muy lejano, y centrarse en una familia es una constante en el cine de Kore-eda, ya ganador de la Palma de Oro aquí con Somos una familia en 2018.

Pero en esta ocasión el realizador japonés hace hincapié en esa pareja semidestruida, pero dentro de una atmósfera algo futurista. Y si decimos semidestruida es porque Otone, la madre de Kakeru, no duda ni un instante en adoptar como propio a este pequeño humanoide, que no puede comer ni bañarse, en reemplazo de su hijo. El que pone reparos apenas lo conoce es Kensuke: “No me digas papá, porque no lo soy”, le dice.

Por supuesto que el rol que más trasciende en la trama es el de la madre, pero con el que el espectador empatiza más de cerca es con el del padre.

Por momentos la película pareciera escapársele de las manos al director de De tal padre, tal hijo -la “rebelión” de los humanoides, por caso, en la que interviene un joven sin demasiadas razones o explicaciones-, pero cuando vuelve a mirar a Otone y Kensuke recupera brío. Igual, no Sheep in the Box no está entre lo mejor que nos ha ofrecido Kore-eda.

El momento de Javier Bardem

Entre Victoria Luengo y Marina Foïs, un desatado Javier Bardem. Foto AP

Un comienzo arrollador, simplemente contando plano y contraplano la charla entre Esteban (Javier Bardem) y Emilia (Victoria Luengo) en un restaurante, sin que el espectador sepa cuál es la relación entre ellos, tiene El ser querido.

La película de Rodrigo Sorogoyen, mucho menos furiosa que su anterior e igualmente impactante As bestas, tiene un punto de relación con Valor sentimental, premiada aquí en Cannes el año pasado. Y es que cuenta la relación -compleja, llena de rencor- entre un padre cineasta y una hija a la que abandonó hace mucho.

Javier Bardem, efusivo en la alfombra roja de

El cineasta madrileño debió haberse sorprendido cuando se enteró de que el filme de Joachim Trier partía de una misma base, pero si bien la relación paterno-filial es el eje, las cosas se desarrollan por otros carriles.

Emilia no es una actriz consagrada. Todo lo contrario. Y cuando su padre regresa tras triunfar en Hollywood a filmar Desierto en España, le ofrece el papel femenino protagónico. Ella duda, pero acepta.

El ser querido es más que cine dentro del cine, como Nouvelle vague y tantas otras. Hay secuencias, posteriores a la del inicio, que poseen la misma carga emotiva -el rodaje de una escena en la que los actores se tientan y Esteban “se saca”-, y un desenlace que, bueno, bien podría acercarle un premio a la película, tal vez no ya a Bardem, quien ganó como mejor actor hace 16 años por Biutiful, de González Iñárritu.

Ante la ausencia de Scarlett Johansson, los flashes fueron directo a Adam Driver. Reuters

Y Paper Tiger, de otro mimado de Cannes como es el estadounidense James Gray, trajo la relación entre dos hermanos en una Nueva York de los años ’80. El elenco reúne a Adam Driver, Scarlett Johansson -que no repiten pareja como en Historia de un matrimonio, sino que son cuñados; ella no asistió a la première- y Miles Teller.

Driver es el hermano mayor de Teller, un expolicía que tiene los contactos para que un emprendimiento de la mafia rusa en Queens tenga visos legales. Pero cuando su hermano menor (Teller) ve algo que nunca debió haber presenciado, la vida de toda la familia se pone en serio riesgo.

Gray ya es un especialista en retratar a hermanos en algún barrio neoyorquino, y aquí tensa la cuerda cuando la traición puede ganar el primer plano en esta relación despareja. Aquí le agrega una cuota de dramatismo con algo que le sucede al personaje de Johansson, en esta suerte de tragedia moderna.

Adam Driver, el director James Gray y Miles Teller salen de la Sala Lumière. Foto AP

El último audio de John Lennon

Fuera de la competencia mayor, pero sí en la de documentales, donde está El partido, de Juan Cabral y Santiago Franco, el ganador de la Palma de Oro Steven Soderbergh presentó John Lennon: The Last Interview, que es precisamente la reconstrucción de la entrevista radial que el exBeatle junto a Yoko Ono dio en el Dakota Building ese 8 de diciembre de 1980 horas antes de que Mark David Chapman asesinara al músico.

La entrevista en sí, la única que Lennon otorgó para promocionar Double Fantasy, el álbum con el que decidía volver al ruedo después de 5 años que dedicó a criar a su hijo Sean, no es que haya sido brillante ni aporte muchos datos. De hecho, Lennon puso como condición que no se hablara de los Beatles ni del pasado. Sí hay intimidad en cuanto a la vida diaria de la pareja, en un tono siempre distendido.

Steven Soderbergh, que ganó la Palma de Oro en 1989, presentó el documental

Las promocionadas imágenes realizadas con IA no es que tampoco aporten demasiado: al no haber registro fílmico de la entrevista, lo que se ve son fotos de Lennon, otras imágenes que ilustran lo que él dice en palabras y el testimonio de quienes hicieron la entrevista en tiempo presente.

Sí eriza la piel saber que Chapman encaró a los periodistas cuando salieron del edificio, y que se quedó aguardando que Lennon regresara del estudio de grabación donde preparaba su álbum.

Argentina, presente por triplicado

Habla Scalella. La copia restaurada de

En cuanto a la presencia argentina en Cannes, se anunció lo que había adelantado Clarín el jueves cuando se inauguró el stand de la Ciudad de Buenos Aires en el Pavilion internacional: la realización, en febrero de 2027, del Festival Lumière en la capital argentina, uno de los más importantes en cuanto a la preservación del material fílmico. Thierry Frémaux, director del Institut Lumière, y Gabriela Ricardes, ministra de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, lo oficializaron ayer sábado.

El mismo día que se proyectó La casa del ángel, de Leopoldo Torre Nilsson, en una impecable copia restaurada, en cuya presentación estuvieron el propio Frémaux, Luis Scalella, de Argentina Sono Film, Gabriela Ricardes y Hernán Findling, presidente de la Academia de cine de la Argentina.

Y a metros de allí, Lisandro Alonso presentó en la Quincena de cineastas La libertad doble, a 25 años de la première de La libertad (2001), una de las películas fundacionales del Nuevo cine argentino.

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