Unos siete mil ingenieros y hombres de negocios de decenas de países de todas las regiones se reunieron en el Red Hat Summit 2026. Fueron dos jornadas de charlas y debates sobre código abierto, Inteligencia Artificial (IA), nube híbrida, automatización e innovación, en el centro de convenciones de Atlanta, Estados Unidos.
El brasileño Gilson Magalhães y el argentino Jorge Payró, máximos responsables de la región de la compañía emblema del código abierto charlaron con Clarín sobre la actualidad de la IA en las grandes compañías. Red Hat provee soluciones de IA a firmas diversas: bancos, automotrices, empresas de medicina prepaga, compañías de energía, organismos del Estado y hasta la NASA.
-Los modelos de IA como Gemini o ChatGPT ya están muy presentes en la vida cotidiana de los individuos. ¿Por qué no ocurre lo mismo en las empresas? No se ve en las compañías una adopción tan contundente.
-“Es que para la mayoría de las empresas, todavía la IA no está del todo lista. Pero si lo va a estar en dos años. Dentro de dos años las empresas van a adoptar masivamente IA. Porque hoy la IA nos da mucho trabajo de supervisión humana. Sobre todo por los cuidados que se deben tener con qué tipos de datos las compañías le facilitan a la IA. Entonces hoy no está totalmente lista, todavía no le tenemos confianza. Y mi previsión es que en dos años ya va a haber agentes de IA que van a tener la capacidad de supervisar los temas de gobernanza y soberanía digital, para que la empresa tenga el control total de su IA. Y ahí recién las empresas van a soltarse”, afirma Gilson Magalhães, VP y Gerente General de Red Hat América Latina .

Jorge Payró, Country Manager de Argentina & Regional Manager de SOLA-East en Red Hat, está de acuerdo pero no se permite ser tan contundente con la fecha límite. No ve un día D.
-“Creo que en ciertos puntos todavía falta mucho. Por ejemplo esa capacidad de crear que hoy tiene el humano y no tiene la IA Generativa que se basa siempre en conocimiento previo. Hoy vos te podés levantar (se dirige a este cronista) y decir ‘voy a hacer tal artículo, voy a crear esto de tal o cual forma’ y es tuyo, original, propio, y quizá toma conceptos anteriores pero es único desde el punto de vista de la creación. Ese punto todavía no llegó a la IA Generativa. Y van a pasar más años hasta que pueda tener un rol decisivo en la vida cotidiana. Yo creo que hoy todavía hay muchas limitantes y por qué no decirlo, hay intereses también alrededor de lo que está pasando y vaya pasando. Hay que ver cómo se desenvuelve. Lo que sí creo es que la evolución es a pasos acelerados”, sostiene.
-“Claro -concuerda Magalhães- para la creación, a la IA le falta más de dos años. En una discusión de negocios la IA va a crear nuevas ofertas. Podrá mostraron negocios nuevos que los humanos no vimos. Mostrará oportunidades.
-¿En que están fallando las empresas?
-“Se le dio mucho dato a la IA pero sin un objetivo claro, sin un norte. Muchas compañías se subieron a la IA porque había que tener IA, por moda, pero no saben bien para qué. Entonces tenés que tener un objetivo. Y cuando sabes cuál es tu objetivo podés darle a la IA los datos que necesita para ese objetivo y la vas a poder controlar mejor. Eso no se hizo de entrada. Por eso la IA está frenada hoy. Pero en dos años se va a ver el vuelco”, dice Magalhães.
-¿Por qué la IA está madura en algunos rubros, por ejemplo la banca y en otros no?
-“Porque ahí tienen un objetivo específico. Por ejemplo quieren hacer un bot para atención al cliente. Y eso se hace perfectamente. Da información, etc. Hay un objetivo claro ahí”, explica Magalhães.

“Yo creo que siempre hay early adopters en la industria. Hay algunas industrias que por competencia actual, consideran que introduciendo determinadas herramientas de tecnología, pueden obtener una ventaja versus la competencia. En ese camino la industria financiera (que ya hay muchos casos en nuestra región), la industria de telecomunicaciones. Y después, dependiendo un poco quizá de la geografía, empresas de energía, de salud y las aeroespaciales. En medicina ya hay agentes de colaboración de los médicos profesionales, que pueden hacer como un diagnóstico previo con una imagen. Y después obviamente lo supervisa un humano, el médico profesional que dice, ah, si efectivamente esto es así”, agrega Payró.
-¿Qué podrían aportar los agentes de IA?
-“Lo que no podemos eliminar todavía es la posibilidad de alucinaciones en la IA. Eso va a estar presente. Entonces, cómo trabajo para corregir esas alucinaciones y separar, digamos, la información que es correcta, válida, útil de otra que no lo es, que por ahí está inferida a través de datos que no tuvieron analizado de la manera correcta o en criterio correcto.
Yo creo que cuando estén ya capacitados, los agentes de IA supervisores podrán detectar esas alucinaciones. Ya se está trabajando en agentes que puedan detectar alucinaciones. El avance es muy veloz. Una empresa que es cliente nuestra el año pasado tenía un 30% del código que realizan hecho por IA. Este año ya es el 60%”, cierra Magalhães .
*Atlanta, Estados Unidos, Enviado Especial