Nunca llegaron a ser amigos. Sí, viejos conocidos de un medio que una y otra vez los juntaba por hache o por be. Mirtha Legrand ya era una de las grandes divas del espectáculo argentino y Chiche Gelblung -que murió este miércoles 9 de septiembre, a los 82 años- un periodista exitoso, que se dedicaba por entonces a la gráfica, pero jugando en las grandes ligas, como director de la revista Gente.
Más de una vez, Mirtha Legrand era convocada para ser uno de los personajes del año de la revista, producción fotográfica a la que asistía con gusto y de la que creía que era una suerte de salvoconducto para que no la trataran mal. Chiche Gelblung, sin embargo, prefería publicar lo que más le conviniera al medio que dirigía. Y si alguien se enojaba con eso, bueno, ya vería.
La cuestión fue que un paparazzi descubrió a Mirtha y a su marido Daniel Tinayre en una playa. Sacó la foto y se la mandó a Gelblung, que la publicó. Obviamente, ese hecho le valió una pelea con Mirtha. “Fue fuerte la foto. Ella se veía gorda, con algo de celulitis. Es algo normal, es un ser humano. A mí no me pareció tan terrible. Reconozco que, si hubiera tenido más edad, lo habría pensado mejor, pero yo tenía 25 años”, recordó mucho más tarde Gelblung ante la revista Caras.
No sería el único roce. Otro se produjo por un supuesto affaire del periodista con Marcela Tinayre, la hija de Mirtha, algo que circuló y mucho durante años en el medio. Pero que Chiche desmintió ya en su adultez. Si bien reconoció que tuvo algunos amoríos con personas del ambiente artístico, dejó de lado a Marcela. “Nosotros siempre fuimos amigos, ni amantes ni nada por el estilo”,
No te metas con mi hijo

Lo que sí le molestó a Mirtha, a punto de ponerlo en su lista negra, fue que Chiche revelara alguna situación familiar relacionada con la muerte de su hijo Daniel. De hecho, llegó a preguntarle en público cómo fue que él se había enterado que ella se sentaba a su lado en la cama durante su enfermedad, algo que él había narrado en una de sus dramatizaciones televisivas.
En junio de 2005, a Mirtha Legrand -que conducía la transmisión junto a Dady Brieva- le tocó entregarle un Martín Fierro a Chiche. Y el aire se cortaba con un cuchillo: «Que ironía -dijo Mirtha en aquella ocasión-, a la persona que siempre ha hablado mal de mí tengo que entregarle un premio».
La cuestión es que estuvieron peleadísimos, hasta que a la diva se le ocurrió invitarlo a su programa para la reconciliación -si es televisiva, siempre es mejor- Y allí fue Gelblung, dispuesto a comerse algunos golpes, pero también a dar algunos (pocos). Esto fue en 2006 y la dramatización fue uno de los primeros temas que tocaron.
«Me dolió que hicieras una teatralización de mi hijo», comenzó la conductora de Almorzando con Mirtha Legrand y puso de relieve uno de los polémicos temas que los había alejado en el pasado, aunque en un tono que demostraba mucha paz y tranquilidad, lejos de la polémica. «Era como si estuvieras en mi casa», se sorprendió Mirtha y añadió que «la persona que estaba en la cama era tan parecida a mi hijo».
La respuesta de Chiche fue absolutamente conciliadora. «Esta dedicación tuya plena me pareció como un rasgo que había que mostrar. Te concentraste en que los últimos días tu hijo supiera que tenía una madre que lo acompañó hasta el final», confesó Chiche.

Carajo, mierda
Mirtha también le reprochó que Chiche pusiera al aire el famoso exabrupto de sus gritos de «Catajo, mierda», a la producción de su programa durante un corte. Algo que sigue recorriendo canales y radio hasta el día de hoy.
«¡Mirtha, sos humana!», se rió Gelblung, desdramatizando el asunto. MIentras pedía que pasaran esos tapes al aire. «Siento vergüenza hasta el día del hoy. Me salió del alma», se disculpó Legrand, siempre con una sonrisa en su cara y que se animó a confesar que cuando se enoja, pronuncia esas palabras.

Más cerca en el tiempo, en 2017, Chiche la tuvo de invitada en su programa 70.20.10, como para una «segunda reconciliación». Tocaron más o menos los mismos temas y Gelblung le hizo un reportaje que incluía la dieta de Mirtha y ella supo bromear con que si había algo que no le gustaba «me levanto y me voy».
Paradojas del destino, Chiche Gelbung murió a sus 82 años en la clínica Mater Dei, donde estaba en terapia intensiva. Unos pisos más abajo, en el tercero, Mirtha Legrand se repone dc una bronquitis. Así de cerca la relación de estos «enemigos íntimos».