Febrero 2025

Elon Musk evalúa lanzar su propio celular con conexión directa a satélites: qué dicen los rumores

En el mapa tradicional de la telefonía móvil, la conectividad es aportada por las antenas 3G, 4G o 5G. Si no hay torre cerca, no hay señal. Pero ese paradigma podría empezar a cambiar gracias a la iniciativa de SpaceX, que estaría decidido a comercializar su propio celular con conectividad directa a satélites.

Según un reporte de Reuters basado en fuentes cercanas a la compañía, la empresa aeroespacial fundada por Elon Musk estaría evaluando seriamente la potencialidad de fabricar un dispositivo capaz de conectarse de forma nativa a su red satelital.

Al parecer, no se trataría simplemente de un teléfono compatible con servicios espaciales, sino de un equipo diseñado desde el inicio para operar sobre la constelación de órbita baja de Starlink.

Un teléfono para llegar a todas partes

La constelación de satélites de Starlink. (Foto: AFP)

El diferencial sería claro: conectividad directa a satélites sin depender de redes terrestres tradicionales. En la práctica, esto implicaría acceso a datos y mensajería en zonas rurales, regiones aisladas o áreas afectadas por catástrofes naturales donde la infraestructura celular es inexistente o quedó fuera de servicio.

Hoy el ecosistema ya empieza a moverse en esa dirección. En Estados Unidos, la teleoperadora T-Mobile mantiene una alianza con Starlink que permite a ciertos dispositivos enviar mensajes de emergencia vía satélite. Y Apple dio sus primeros pasos con funciones satelitales limitadas en los iPhone, principalmente para emergencias.

Pero el enfoque de SpaceX sería distinto: no sumar conectividad satelital como “feature extra”, sino convertirla en el eje central del dispositivo.

Especialistas del sector señalan que la estrategia no apuntaría a disputar directamente el mercado premium con Apple o Samsung en términos tradicionales (diseño, cámaras, ecosistema), sino a diferenciarse en dos frentes concretos que no abundan en los celulares actuales: conectividad satelital masiva, autónoma y procesamiento avanzado de inteligencia artificial.

Este último punto conecta con xAI, la empresa de inteligencia artificial creada por Musk y recientemente fusionada con SpaceX. Un smartphone propio permitiría integrar de manera profunda servicios basados en IA, sin depender de sistemas operativos o plataformas de terceros.

El movimiento encajaría con el plan que Musk viene aplicando en sus compañías: infraestructura (satélites), software (IA) y eventualmente hardware, todo bajo el mismo ecosistema.

Un mercado en transición

Elon Musk quiere compatir fuerte, también, en el mundo de los celulares. (Foto: Reuters)

El contexto también juega a favor. La conectividad satelital dejó de ser experimental y empieza a consolidarse como complemento real de las redes móviles tradicionales. Se espera que en los próximos años más fabricantes incorporen soporte satelital ampliado. En la última feria de tecnología CES, la marca china de celulares Infinix anunció su primer modelo con esta característica de vanguardia.

Incluso Apple estaría explorando ampliar esa capacidad en futuras generaciones del iPhone, con reportes que apuntan a una posible integración 5G satelital más robusta en los próximos modelos Pro, inicialmente en alianza con otros operadores y eventualmente compatible con infraestructura de Starlink.

Sin embargo, hay una diferencia clave: mientras otros fabricantes agregan funciones satelitales como respaldo, SpaceX daría un paso adelante, precisamente, porque podría apostar a que el satélite sea la red principal a diferencia de los que sucede con los modelos convencionales y su conectividad con las redes 4G y 5G.

Desde el punto de vista técnico, la infraestructura ya existe. Starlink opera miles de satélites en órbita baja y continúa expandiendo su cobertura global. No obstante, el desafío no sería tecnológico, sino a nivel comercial y regulatorio, ya que será necesiario contar con probaciones gubernamentales para operar comunicaciones satelitales móviles.

Las fuentes citadas por Reuters indican que el desarrollo estaría en fase avanzada de evaluación, pero sin fecha oficial de lanzamiento. Por ahora, el proyecto se mantiene dentro de la categoría de “estrategia en análisis”.

En los foros especializados y entre analistas financieros empezó a circular otra lectura: más que un simple lanzamiento de hardware, el eventual dispositivo podría funcionar como herramienta para consolidar verticalmente negocios que hoy operan por separado dentro de SpaceX.

Es decir, no sólo sumar un producto nuevo, sino capturar directamente al usuario final y reducir la dependencia de fabricantes y sistemas operativos de terceros.

Algunos trascendidos apuntan a un esquema comercial distinto al habitual en la industria móvil. En lugar de apostar a la venta masiva en retail, el modelo podría estar atado a suscripciones integradas o paquetes de servicios globales, con foco inicial en mercados donde la conectividad tradicional es inestable o costosa.

Esa estrategia lo ubicaría más cerca de un producto de nicho con proyección internacional que de un competidor directo en el segmento premium.

Otra hipótesis que circula es que el equipo serviría como banco de pruebas para nuevas arquitecturas de procesamiento vinculadas a la inteligencia artificial desarrollada por xAI. La idea no sería destacar por cámaras o diseño, sino por experimentar con hardware optimizado para cargas de trabajo específicas, algo que hoy no es prioridad en los smartphones convencionales.

El propio Musk intentó enfriar las versiones al afirmar que no hay un teléfono en desarrollo. Sin embargo, el registro de marcas asociadas a “Starlink Mobile” y la expansión constante de servicios vinculados a Starlink alimentan la percepción de que el mercado móvil forma parte del radar estratégico de la compañía, aun cuando no exista un anuncio formal.

Por ahora, todo se mueve en el terreno de la especulación. Pero en un sector donde la diferenciación es cada vez más difícil y las mejoras anuales son incrementales, la posibilidad de un actor que combine infraestructura espacial, software propio y hardware bajo un mismo paraguas sigue generando expectativa.

SL