Marzo 2025

Un celular rumbo a la Luna: qué teléfono eligió la NASA para Artemis II y cuál es su función clave

La misión Artemis II marca el regreso de astronautas a la órbita lunar después de más de 50 años. Se trata del primer vuelo tripulado del programa Artemis de la NASA, una etapa clave antes de volver a pisar la superficie de la Luna.

La tripulación está compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch —quien ya hizo historia por participar en la primera caminata espacial femenina— y Jeremy Hansen, astronauta de la Agencia Espacial Canadiense. Juntos realizarán un viaje alrededor de la Luna para probar todos los sistemas antes de futuras misiones de alunizaje.

En ese contexto, además de los complejos sistemas de navegación y los instrumentos científicos, hay un detalle que llama la atención: los astronautas llevan consigo dispositivos mucho más cotidianos. Entre ellos, el iPhone 17 Pro Max, el dispositivo premium de Apple.

Por qué eligieron un iPhone

La fotografía computacional resulta clave en el espacio.. (Foto: Bloomberg)

A primera vista puede parecer extraño que en una misión de alta complejidad se utilice un celular para tomar fotos. Pero la evolución de las cámaras móviles en los últimos años cambió esa lógica.

El iPhone 17 Pro Max incorpora sensores de alta resolución, procesamiento computacional avanzado y múltiples lentes que permiten adaptarse a distintas condiciones de luz. En el espacio, donde los contrastes son extremos —zonas completamente oscuras y otras con luz solar directa—, esa capacidad es clave.

Además, el procesamiento de imagen automatizado permite obtener resultados consistentes sin necesidad de configuraciones manuales complejas. Esto es fundamental en un entorno donde cada segundo cuenta.

Qué tipo de fotos se pueden obtener

Las cámaras del iPhone 17 Pro Max no reemplazan a los equipos científicos, pero sí ofrecen una ventaja: capturar momentos de forma ágil y espontánea.

Desde la órbita lunar, es posible obtener imágenes de la Tierra a gran distancia, registrar detalles del interior de la nave o documentar la experiencia desde una perspectiva más “humana”.

El uso de HDR, estabilización óptica y modos nocturnos permite equilibrar escenas difíciles, algo habitual en el espacio. El resultado son fotos con buen rango dinámico, nitidez y color, incluso en condiciones complejas.

Fotografía computacional, la clave

Uno de los diferenciales más importantes no está solo en el hardware, sino en el software. En este sentido, Apple lleva años desarrollando sistemas de fotografía computacional que combinan múltiples capturas en una sola imagen. Esto permite mejorar detalles, reducir ruido y optimizar la exposición de manera automática.

En un entorno como el espacio, donde no hay margen para repetir tomas fácilmente, este tipo de tecnología resulta especialmente útil.

Es importante aclarar que el iPhone no sustituye a las cámaras profesionales que forman parte del equipamiento de la misión. Es, más bien, una herramienta complementaria.

Su valor está en la portabilidad, la rapidez y la facilidad de uso. En otras palabras, en permitir capturar imágenes sin interrumpir las tareas principales.

La tecnología de consumo llegó al espacio

Los modelos Pro representan aproximadamente el 66% de los envíos totales de la serie. (Foto: EFE)

La presencia de un smartphone en una misión como Artemis II también refleja un cambio más amplio. La tecnología de consumo alcanzó un nivel de sofisticación que le permite cumplir funciones que antes estaban reservadas a equipos especializados.

Lo que hace unos años era impensado —usar un celular en el espacio para fotografía de calidad— hoy es una posibilidad real.

La misión Artemis II representa un paso fundamental en la nueva carrera espacial. Y en ese escenario, el hecho de que un dispositivo cotidiano como un iPhone forme parte del viaje dice mucho sobre el momento tecnológico actual.

SL