Marzo 2025

Murió el dueño de OnlyFans a los 43 años: Leonid Radvinsky fue uno de los empresarios más influyentes del negocio del contenido para adultos

Leonid Radvinsky, el empresario ucraniano-estadounidense que controlaba la plataforma OnlyFans, murió a los 43 años tras una larga lucha contra el cáncer, según confirmó la propia compañía este lunes.

“Estamos profundamente tristes de anunciar la muerte de Leo Radvinsky. Falleció en paz después de una larga batalla contra el cáncer”, señaló la empresa en un comunicado. Su familia pidió privacidad en este momento.

Radvinsky había adquirido en 2018 la mayoría de las acciones de Fenix International, la compañía propietaria y operadora de OnlyFans, con sede en el Reino Unido. Desde entonces, se mantuvo como director y accionista principal, consolidando su control sobre una de las plataformas más rentables del ecosistema digital.

Durante su gestión, OnlyFans experimentó un crecimiento explosivo, especialmente durante la pandemia, cuando se convirtió en una vía directa de ingresos para creadores de contenido, en particular dentro de la industria del entretenimiento para adultos. También fue utilizada por celebridades e influencers para monetizar audiencias.

El modelo de negocio le reportó a Radvinsky ingresos extraordinarios: la compañía distribuyó el año pasado un récord de 701 millones de dólares en dividendos, ubicándolo entre los empresarios que más ganancias obtienen de empresas privadas en el Reino Unido.

En los últimos meses, el empresario mantenía conversaciones para una posible venta multimillonaria de la plataforma, en un contexto de creciente interés por el negocio de suscripciones digitales.

Qué es OnlyFans y las polémicas que atravesó

De las pistas de hielo a OnlyFans: un ejemplo de una deportista olímpica que cambió su vida con el contenido para adultos. Foto: Instagram/@speed_skater.

OnlyFans es una plataforma de suscripción lanzada en 2016 que permite a creadores de contenido cobrar a sus seguidores por acceder a material exclusivo, que puede incluir fotos, videos, transmisiones en vivo y mensajes directos. Funciona bajo un esquema en el que los usuarios pagan una tarifa mensual o realizan pagos individuales, mientras la empresa retiene un porcentaje de los ingresos.

Si bien en sus inicios se presentó como una herramienta amplia para influencers, músicos, entrenadores físicos y otros creadores, el contenido para adultos se convirtió rápidamente en su principal motor de crecimiento. Ese giro redefinió su posicionamiento y la transformó en una de las plataformas más relevantes para trabajadores sexuales a nivel global, al ofrecer un canal directo de monetización sin intermediarios tradicionales. El auge de OnlyFans se consolidó durante la pandemia de coronavirus, cuando millones de personas recurrieron a internet para generar ingresos alternativos. En ese contexto, la plataforma experimentó un crecimiento explosivo tanto en cantidad de creadores como de usuarios, lo que la llevó a convertirse en un fenómeno cultural y económico.

Sin embargo, ese mismo crecimiento estuvo acompañado de múltiples controversias. Una de las principales críticas apuntó a sus sistemas de moderación y control de contenido, con denuncias sobre la circulación de material ilegal o no consensuado. Organizaciones y medios internacionales también cuestionaron la capacidad de la empresa para verificar la edad de los participantes y prevenir abusos.

Otro episodio clave ocurrió en 2021, cuando OnlyFans anunció que prohibiría el contenido sexual explícito, en un intento por alinearse con las exigencias de bancos y proveedores de pago. La decisión generó un fuerte rechazo entre los creadores, que veían amenazada su principal fuente de ingresos, y obligó a la compañía a revertir la medida en cuestión de días.

A lo largo de los años, la plataforma también enfrentó tensiones con entidades financieras, dificultades para procesar pagos en algunos mercados y críticas por la alta dependencia de un modelo basado en contenido adulto. A pesar de esto, logró sostener su crecimiento y consolidarse como un actor clave dentro de la economía de los contenidos pagos, marcando un cambio profundo en la relación entre creadores y audiencias en internet.